La gente de la Sierrita, asegura que ahora, aunado a la impotencia de no recibir soluciones, se encuentra el miedo, de que se tomen medidas en su contra y el conflicto pase a mayores.
"Tenemos que defendernos, exigir nuestros derechos, está de por medio el bienestar y la seguridad de las familias de este ejido", comentaba la gente en los campamentos que se encuentran levantados en los principales accesos de la mina La Platosa.
Ya se van a cumplir un mes y tres semanas de que decenas de familias viven y hacen guardia en este lugar, para evitar que la mina siga trabajando y la empresa Excellón continúe sin cumplir las condiciones del contrato colectivo establecido desde el pasado año 2008.
"La situación está muy difícil para todos", comentan algunos por el campamento, "tenemos aquí hasta a nuestros hijos y personas mayores" pero no podemos quedarnos de brazos cruzados y permitir que las empresas sigan abusando del trabajo y el recurso de la gente"
Eran apenas las 6 de la mañana, cuando los ejidatarios y miembros del sindicato que resguardan la mina, vieron llegar 3 camiones del ejército mexicano, también se acompañaban de varias patrullas de Policía Federal y Estatal, luego llegaron elementos de la municipal de Mapimí.
Asustados pero con valor decidieron no tomar acciones y no evitarles el paso, "lo principal es velar por la integridad de nuestra gente", comentó el delegado del Sindicato de Trabajadores Mineros, Víctor Alvarado Vallejo.
La gente de la Sierrita, asegura que ahora, aunado a la impotencia de no recibir soluciones, se encuentra el miedo, de que se tomen medidas en su contra y el conflicto pase a mayores.