A sus 21 años, Gutiérrez se ha convertido en una de las figuras latinas más destacas en el mundo de las carreras de autos, aspira a convertirse en piloto de Fórmula Uno. (Jam Media)
El mexicano Esteban Gutiérrez, que a los 21 años aspira a convertirse en piloto de Fórmula Uno, dijo que la disciplina y la ayuda de su familia lo han preparado para intentar la máxima categoría del automovilismo mundial.
"Mi vida cambió drásticamente en los últimos cinco años, pero me siento súper cómodo, lo disfruto y estoy listo para dar el gran salto", dijo.
Gutiérrez llegó a Chicago para participar en una velada de recaudación de fondos organizada por el cantante Marc Anthony, cuya fundación Maestro Cares apoya un orfanato en República Dominicana.
En la subasta silenciosa de objetos que pertenecieron a personajes del deporte y el espectáculo habrá un casco utilizado en 2011 por el piloto en sus competencias europeas, diseñado por un artista belga con sus colores tradicionales azul, amarillo y dorado.
Tras visitar a su familia en Monterrey, Gutiérrez viajará a Europa para cumplir con su equipo, Lotus ART, las tres carreras finales de la temporada GP2.
Luego acompañará la Fórmula Uno hasta fines de noviembre como piloto de pruebas y de reserva de la escudería Sauber. Su máximo sueño es figurar entre los 24 mejores pilotos en la Fórmula Uno.
"Siempre me gustaron las motos y los deportes extremos. Me costó mucho convencer a mi padre para que primero me llevara a una competencia de karts y luego me comprara uno, y fue en esa categoría que comencé a competir a los 13 años de edad", dijo.
Tres años después, "mis padres me sentaron y me dijeron que si la competencia iba a ser mi futuro lo íbamos a hacer al ciento por ciento, con todo lo mejor, y con mucho esfuerzo y disciplina", dijo.
En 2007 obtuvo el premio Novato del Año en la fórmula BMW USA.
A los 16 años se instaló en París con su familia, como base europea de operaciones, para intentar suerte "en el corazón del automovilismo, donde están las mejores categorías y pilotos".
Según él la disciplina es muy importante para poder adaptarse a "una vida de viajes constantes, lejos de casa y de los amigos".
"Hay que aprender a disfrutar de los lugares que uno visita por trabajo, para sentirte en casa y tener la estabilidad emocional y cabeza fría que son muy importante en las competencias", señaló.
En la actualidad, Gutiérrez vive 55 días por año en París, 80 en México y el resto lo pasa viajando. Durante la temporada de carreras, que va de marzo a fines de septiembre, viaja cada 5 días.
Aunque contaba con patrocinadores e inversionistas, el apoyo "moral y económico" de su familia fue importante al llegar a Europa.
Gutiérrez terminó sus estudios secundarios a distancia, y ahora espera poder cursar la universidad después de su carrera de piloto para dedicarse a los negocios.
En Europa ganó en 2008 el campeonato de Fórmula BMW Europa, en 2010 firmó contrato con ART en la nueva categoría GP3 y se convirtió en el piloto mexicano más joven en ganar un título internacional de monoplazas, a los 17 años.
CARRERAS
Le faltan dentro de la temporada GP2 del presente año, donde corre para Lotus ART.
DÍAS
Del año pasa el piloto mexicano en el país, además de 55 en París y el resto en otras ciudades