Se pretende erradicar el posible racismo que pueda existir en las canchas mexicanas. (Jam Media)
Sin contemplaciones. Denigrar a alguien por su tono de piel, origen étnico o creencias religiosas, es la infracción más penada en el balompié nacional. Atenta contra el nuevo Código de Ética.
El tercer apéndice, correspondiente al Reglamento de Sanciones de la Federación Mexicana de Futbol estipula mano dura a quienes cometan actos de racismo, sin importar su estatus. Realizar servicio comunitario es una opción.
Los castigos pueden alcanzar multas de ocho mil días de salario mínimo vigente (498 mil 640 pesos), para oficiales y directivos, mientras que los jugadores desembolsarían casi 375 mil, además de ser suspendidos (como mínimo) cinco partidos, sanciones también aplicables a integrantes del cuerpo técnico, árbitros y comisario de los encuentros.
En el Reglamento se afirma que "el racismo constituye la humillación, discriminación o ultraje en contra de otra persona, realizado públicamente, de forma que suponga un atentado contra la dignidad humana por razón de su raza, color, idioma, religión u origen étnico, y/o adopte de alguna u otra manera una conducta racista y/o que denigre al ser humano".
Los aficionados tampoco están exentos, aunque cada club tendrá la obligación de supervisarlos... Incluso a los del contrincante.
Si en las tribunas del estadio aparece una pancarta con leyendas racistas o que denigren al ser humano, la Comisión Disciplinaria multará al equipo local con cinco mil 600 días de salario mínimo (prácticamente 350 mil pesos), además de que estará obligado a disputar su siguiente cotejo como local a puerta cerrada.
También se emprenderá una investigación para tratar de conocer a los responsables del hecho. Quienes resulten identificados serán boletinados y no podrán ingresar al estadio durante, por lo menos, dos años.
Sanciones que no se limitan al ámbito individual o económico. Cualquiera de las anteriores faltas provocará que se le descuenten tres puntos al club al que pertenezca el jugador, integrante del cuerpo técnico, directivo, oficial o seguidor infractor. Las unidades se le restarán en las tablas de clasificación y por el no descenso.
En caso de que se cometa una segunda violación al Reglamento, el castigo será de seis puntos. Si se repite en más ocasiones, la institución será descendida automáticamente a la división inferior inmediata.
Cuando la falta se cometa en los partidos de la fase final, ya sea de Liga o Copa, el conjunto relacionado con quien viole el Reglamento quedará descalificado.