La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) aplicará multas que van de los cinco mil a los 50 mil pesos o hasta de dos millones de pesos, a quienes vendan boletos para la misa que presidirá el Papa Benedicto XVI, informó el delegado estatal de la dependencia, José Francisco Becerra López.
El lunes iniciará el operativo de protección al consumidor, cuando la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) comience la distribución de 300 mil boletos para la celebración religiosa del 25 de marzo en el Parque Guanajuato Bicentenario.
El personal de la Profeco atenderá denuncias y verificará hoteles, agencias de viajes y todo tipo de establecimientos que dentro de sus servicios ofrezcan boletos para la misa con un costo, porque ese tipo de pases son gratuitos.
"Con el hecho de que se esté cobrando un producto que no tiene costo se infringe la ley" y es procedente imponer sanciones de cinco mil a los 50 mil pesos o hasta de dos millones de pesos para reincidentes, advirtió Francisco Becerra.
El funcionario adelantó que a partir del día 19 una brigada de verificadores del nivel central de la Profeco apoyará el operativo por la visita del Papa que se efectuará del 12 al 27 de marzo) en los municipios de León, Silao y Guanajuato, para evitar la especulación, las falsas promociones y la venta de alimentos caducos.
Se harán operativos y visitas en negocios de calzado, prendas de vestir, Zona Piel, centros comerciales y a diversos prestadores y comercios ubicados en el eje principal por donde pasará Benedicto XVI a bordo del Papamóvil.
El delegado federal señaló que han pedido a los proveedores que pongan a la vista del público los precios, que cumplan con las promociones y con las normas oficiales mexicanas.
El Ayuntamiento de León prohibió la venta de bebidas alcohólicas del 23 al 25 de marzo en establecimientos ubicados hasta dos cuadras a la redonda de la ruta que recorrerá el Papa Benedicto XVI en León.
El alcalde Ricardo Sheffield Padilla señaló dijo que la medida abarca a 600 negocios, el 10% de ese tipo de giros del municipio. "No es ley seca", reviró.
La restricción será ocho horas antes de cada recorrido papal y tres horas después de que concluya. Afectará negocios que están en las calles del trayecto de Benedicto XVI y a los ubicados dos cuadras paralelas o transversales.
"El motivo es estrictamente por la seguridad, no del Papa, sino de quienes se vayan congregando para ver su paso", precisó el edil a la propuesta del Estado Mayor Presidencial. A los negocios que vendan alcohol el gobierno municipal les aplicará multas de los 10 a los 100 salarios mínimos.