La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) investiga la intervención de la autoridad tras la riña registrada en la Comunidad para Adolescentes de San Fernando la semana pasada, la cual podría derivar en una recomendación, debido a que tienen elementos contundentes para acreditar abusos, tratos crueles y denigrantes que pudieran calificarse de tortura contra los internos.
La Segunda Visitadora, Rosalinda Salinas Durán, hizo saber que el abuso de la fuerza, con armas de descargas eléctricas, perros entrenados, toletes y varillas, ponen en entredicho la reforma constitucional para dar tratamiento a los menores de edad acusados de la comisión de delitos.
Cuando se hizo la reforma para el Sistema de Justicia para adolescentes, dijo, se tenía como principios: la legalidad, especialización, mínima intervención, a proporcionalidad e interés superior de la niñez.
"Estos acontecimiento y actos de violencia que vienen ocurriendo en las comunidades, ponen en entredicho la vigencia de esos principios que dieron origen a la reforma".
Fotos, hechos constatados directamente por visitadores, quienes tienen fe pública, aunado a la magistratura moral de la CDHDF y testimonios, evidencian que los internos fueron ordenados a acostarse en el suelo recién pintado, golpeados con toletes y varillas, y obligados a arrastrarse para salir de esa área.
La imágenes captadas de los cuerpos con rastros de pintura de los chicos, coinciden con su dicho, dijo.
Narró que un joven fue revisado en el Hospital Xoco, donde lo certificaron con traumatismo craneoencefálico, fue dado de alta y ahora está bajo supervisión médica del antes llamado tutelar.
Sin embargo, el pasado martes, el organismo pidió nuevamente medidas precautorias porque lo encontraron desubicado y pálido.
El día de los hechos, en un comunicado, la CDHDF informó sobre el abuso de la fuerza en contra de los internos, luego de que las autoridades penitenciarias minimizaran lo sucedido.
Como contestación, ese mismo 18 de mayo, la Subsecretaría del Sistema Penitenciario indicó que "las afirmaciones expresadas hoy por la Comisión de Derechos Humanos del DF son hechos falsos que, suponemos, fueron expresados por los adolescentes para justificar su indisciplina".
En entrevista, la Segunda Visitadora Rosalinda Salinas Durán hizo saber que las pruebas que integran la indagatoria, refieren las marcas de los toletazos y golpes, y manchas de sangre en el piso, aunado a que ellos constataron la presencia de un grupo que llegó al lugar en un vehículo que vieron estacionado frente a las instalaciones de dicha comunidad.
"Una vez que los adolescentes están en sus secciones, entran elementos que no podemos definir todavía si son del Grupo Tiburón, grupo táctico especializado, o de dónde, pero entran a las secciones, les piden verbalmente a los adolescentes que se pongan boca abajo, y así lo hacen, y teniéndolos boca abajo, es decir sin que hubiera ningún tipo de resistencia a los comandos verbales que se les estaban dado, es que empiezan a golpearlos. Había desproporción de defenderse o repelar la agresión".
También la doctora del centro, perteneciente a la Secretaría de Salud, que estaba encargada en el turno de la noche, fue quien determinó la referencia del traslado de uno de los jóvenes por las contusiones que presentaba
La CDHDF, a través de uno de sus médicos, certificó lesiones a 30 chicos, de lo cual hay imágenes que integran el expediente, y que hablan del grado de golpes que incluso fueron en la cabeza.
"Me parece súper grave que en un comunicado oficial la subsecretaría señale algo así, porque la comisión estuvo el día de la riña en la Comunidad de San Fernando, con visitadores y visitadores que están investidos de fe pública, y en un recorrido que hicimos al patio 1 en donde se suscito riña, nosotros verificamos personalmente las huellas de las lesiones que dejaron con los toletes y varillas con los que golpearon a los chavos".
Dijo que la negación de los hechos, hace que no se reconozcan las fallas y se tomen las medidas para subsanarlas y evitar que algo así vuelva a ocurrir.
"Decir que la comisión esta mintiendo me parece grave, en términos reales, me parece grave que no encabezan la indignación, y mientras no se hagan responsables de esto, difícilmente tomaran las medidas para que no vuelva suceder".