La comedia en vivo está de moda
El escenario está vacío, se apagan las luces, una voz anuncia mi nombre, cada vez que me vuelvo a subir al escenario me pongo tan nervioso como la primera vez. Parece que me gusta sufrir, siempre me pregunto lo mismo: ¿Para qué me subo? ¿Cómo me escaparé del país?
Éste es el diálogo interno en la mente de un cómico, comediante o estrella del Stand Up Comedy, que quiere actuar frente a un gran público contando sus aventuras o desventuras de vida.
Este género, que pone a prueba el talento y la creatividad de cualquier actor solo frente al público, ha dado un lugar a actores que, tras proponer su proyecto a algún productor, fueron rechazados y hoy tienen un sitio ganado.
LOS PONE A PRUEBA
Héctor Suárez Gomís, Andreas Zanetti, Ricardo Margaleff y Adal Ramones saben del tema.
"Tú no sabes cuántas puertas toqué y se me cerraron en la cara cuando les hablé de la idea de montar un espectáculo en solitario. Cuando a Rubén Lara, el productor, le mostré el guión y le dije que quería estar yo solo hablando una hora y media de mis vivencias con mis padres, me dijo: 'Estás loco, nadie te va a ir a ver, se van a aburrir'... Luego decía a los productores que así iba a estar, con temas variados, pero relacionados, basado en un 'Ve a verte reflejado porque a todos nos educaron igual', hasta que me dieron la oportunidad en el Café 22", cuenta Suárez Gomís, quien acumuló tres años ocho meses con su espectáculo El pelón en sus tiempos de cólera, con más de 125 mil asistentes. "Eso me hacen pensar que no me equivoqué", asegura.
LO HACE EN OTRO ROLLO
Adal Ramones afirma ser uno de los precursores de esta disciplina en una televisión que no acostumbraba a tener a un actor hablando durante 12 minutos, sin cortes comerciales. Lo vio en programas estadounidenses y lo hizo en Otro rollo durante más de 12 años.
"El gancho más grande que tuvo Otro Rollo fue el monólogo; me empeciné en hacerlo y me decían que no podía durar hasta 20 minutos sin comerciales; el de 45 minutos fue el monólogo más largo que hice, sin un solo corte comercial en 12 años. El reto era que fuera en vivo, sin cortes de edición, ahí se mostraba cómo partir de una idea y ligarte a una segunda y luego rematar", explica el conductor y actor, quien recuerda que los ejecutivos se resistían a la idea de tenerlo a cuadro, en un una toma medium shot y hablando sin cesar.
¿Sabías que...
Adal Ramones ya prepara el regreso de Otro rollo?