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LA COMPRA DEL VOTO EN MÉXICO, ¿REALIDAD O FICCIÓN?

JUAN MARTÍNEZ VELOZ

México es un país que frecuentemente lo básico y lo esencial se nos olvida. La campaña mediática de Andrés Manuel López Obrador de que el PRI "compró" más de 5 millones de votos está basada en el desconocimiento de que tienen ciertos miembros de la clase política de los derechos políticos.

Los partidos que apoyan al tabasqueño tendrán que demostrar ante los organismos electorales sus afirmaciones, señalando circunstancias de tiempo, modo y lugar, a fin de que se esclarezcan los hechos y en su caso se impongan las sanciones correspondientes.

No negamos que en su labor de proselitismo para conseguir el voto todos los partidos utilizan diversos mecanismos para ganarse las simpatías del electorado (tarjetas como "La Cumplidora", "Más Mejor" se usaron en Coahuila), pero de esto, a obligar a votar al ciudadano por un partido hay una distancia; materialmente no se puede ya que el elector vota solo en la casilla ¿Cómo obligarlo? ¿El ciudadano que "vendió" su voto denunciaría el hecho? Esto lo haría corresponsable.

Se ve difícil que a Andrés Manuel le consten hechos de la jornada electoral más allá de los que vivió en donde tiene su residencia, el Distrito Federal ¿Allí no hubo irregularidades? Tendrán que ser otros medios de prueba los que avalen o destruyan las descalificaciones genéricas a la elección presidencial del candidato del Frente Progresista.

La "compra" verbal o escrita del voto jurídicamente es inexistente, no produce efectos, es una ficción, pues se trata de un derecho humano especial de cierta clase de personas, los ciudadanos. La Constitución mexicana lo considera como una Prerrogativa y una Obligación y por lo tanto está fuera del comercio. Lo que el código penal federal sanciona inteligentemente en el artículo 403-IV es a quien "solicite (una tentativa) votos por paga dádiva, promesa de dinero u otra recompensa durante las campañas electorales o la jornada electoral".

Los derechos políticos básicos del ciudadano mexicano están fuera del comercio, son inalienables, están contenidos en el artículo 35 constitucional como Prerrogativas del Ciudadano. El Código Federal de Instituciones Políticas y Procedimientos Electorales vigente refrenda y amplía lo que dice la Constitución sobre el tema. El artículo 4° señala que: "El voto es universal, libre, secreto, directo, personal e intransferible;…Quedan prohibidos los actos que generen presión o coacción sobre los electores".

El voto es universal ya que tienen derecho a él todos los ciudadanos que reúnan los requisitos del artículo 34 constitucional; haber cumplido dieciocho años y tener un modo honesto de vivir.

El voto es libre y secreto porque debe ejercerse sin coacción o presión, en un lugar apropiado, para eso se instalan mamparas en las casillas. El artículo 406 del Código Penal Federal establece diversas sanciones para los funcionarios partidistas o candidatos que ejerzan presión sobre los electorales al interior de la casilla.

El voto es directo porque se ejerce en forma inmediata para elegir al representante, sin intermediación, a diferencia de los sistemas electorales en México en el Siglo XIX que admitieron el voto indirecto.

El voto es personal porque se tiene que hacer directamente por el ciudadano, no se admite la representación a través de carta poder o un poder especial.

El voto es intransferible en virtud de que es un derecho que no puede ser objeto de contratación, venderse a terceras personas y se extingue o suspende con la muerte del ciudadano o las causas que señala el artículo 38 constitucional.

Sería oportuno y conveniente reforzar las garantías del voto (ahora establecidas en la ley electoral) y trasladarlas al artículo 36 de la Constitución; agregando además la garantía de ser inalienable (significa que está prohibida su venta) y obligatorio en términos del artículo 38-I de la propia ley fundamental.

También "parecería razonable" prohibir en la ley que los partidos entreguen tarjetas comerciales, sin embargo esto podría aumentar el abstencionismo que es muy alto en México. Si los partidos no le dan a los ciudadanos elecciones primarias para elegir a sus candidatos, ni les garantizan el derecho al trabajo, ni tarjetas, entonces; ¿Qué propone AMLO darles a los ciudadanos? Puro show; discursos, promesas incumplidas, programas de los partidos que no se cumplen. Lo poco o mucho que entregan los partidos es con dinero del pueblo (financiamiento público).

juanmave21@hotmail.com

Twitter: JUANMEX2000

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