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La democracia como basura

Minutario

GUILLERMO SHERIDAN

Las ciudades de México se han convertido en azoteas saturadas de basura a causa de las "campañas electorales". Las ciudades son los campos para una batalla que libran entre sí los pendones, banderolas y banderines, afiches y pegotes vociferantes de los candidatos ansiosos de que todo México se entere de sus ganas de salvar a México. Tendederos de caras como calzones y lemas como calcetines. Lluvias de plástico colgando de las tripas de sus mecates para edificación de la democracia.

Los partidos políticos convierten a las ciudades en aparadores para vender al mejor postor sus más bajos apetitos (no hay de otros). La evidencia de su miseria es a tal grado cínica que no les importa violar la ley para protestar, si ganan, que habrán de respetarla. Que ensuciar el "mobiliario urbano" con propaganda electoral vaya contra la ley, y que los candidatos a crear leyes comiencen por violar la que ya existe, ¿será una forma de la sinceridad? Según El Universal hay legisladores que promovieron esa ley que son los que más se anuncian...

Un verdadero asco, y no sólo visual: no hay sector más despreciado en México que los políticos; el sector que, paradójicamente, monopoliza el derecho a violar la ley para promover su amor a la ley. Que además lo hagan con dinero saqueado a la misma ciudadanía que ofenden con su propaganda cierra un círculo que ya ni siquiera es vicioso: es perverso. Que los futuros legisladores ensucien las ciudades en tiempos en los que la basura amenaza con enterrarlas ya ni siquiera es perverso: es enfermo.

La multiplicante pandilla patriotera de ocasión privatiza el espacio civil. No hay puente, poste, farola, árbol, banca, fuente, plaza, glorieta, calle, calleja o callejón que no esté maculado por fotos del candidato fulano o la candidata perengana. Ensayando sus sonrisitas obsequiosas mendigan un voto por amor de Dios, jurando honestidad, certificando la esperanza, anunciando que hay futuro. "Vota por mí: patria, amor y frijolitos". ¿Por qué habría de hacerles caso? ¿Porque tienen corbatas, dientes, flecos y cachetes?

El 96% de la propaganda se coloca en lugares prohibidos. ¿Qué porcentaje de las toneladas de plástico contaminante que revolotean en mi barrio fue pagado por mis impuestos? Calculo haber aportado el costo de la impresión de por lo menos uno de los abundantes chinitos del combativo lado izquierdo de la populosa cabellera de la candidata Tortadepierna, repetido 100 mil veces en los 100 mil afiches. De nada, señora: ya lo sabe, no tengo de otra que estar a sus órdenes.

¿Cuántos millones de pesos cuesta tapizar las ciudades con las caras de los mexicanos estadísticamente más despreciados por los mexicanos? Por lo menos tanto como costará limpiarlas. La Secretaría de Obras y Servicios del gobierno del DF ha recogido, hasta ayer, 46.5 toneladas de mierda electoral. Cuando terminen las campañas la cantidad se habrá quintuplicado. Un Himalaya de plástico imperecedero lleno de rostros idiotas y lemas que nacieron muertos.

Un ciudadano, Jesús Robles Maloof, ha lanzado un movimiento, "ContingenteMx". Organiza ciudadanos dispuestos a quitar anuncios de sus barrios. No, no es ilegal: técnicamente equivale a recoger basura de la calle y regresarla al basurero del que nunca debió haber salido. No es mala idea. La apoyaría con una condición: que el ciudadano Robles Maloof garantice, cuando ya sea famoso, que nunca entrará a la política.

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