El portavoz del Gobierno libio, Naser al Manaa, insistió hoy, coincidiendo con la llegada al país del fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), Luis Moreno Ocampo, en que "Libia no entregará a Saif el Gadafi a la CPI".
En una rueda de prensa celebrada en Trípoli, Al Manaa subrayó que Libia tiene el derecho a juzgar al hijo del fallecido dictador Muamar el Gadafi en su territorio.
Algunas autoridades y personalidades libias evitan la segunda parte del nombre de Saif al Islam, por un exceso de celo religioso.
"Saif el Gadafi será trasladado a un lugar de detención y encarcelado y juzgado de acuerdo con el Ministerio de Justicia, la policía judicial y los aparatos de seguridad que son los responsables de su detención", dijo el portavoz gubernamental.
La intervención de al Manaa se produjo poco después de que el presidente del Consejo Nacional de Transición (CNT) libio, Mustafa Abdulyalil, declarara que el segundo hijo de Gadafi será juzgado en Libia.
Tras reunirse en Trípoli con Ocampo, Abdulyalil aseguró que en cooperación con la CPI garantizarán a Saif el Islam un juicio justo.
Saif el Islam fue detenido el pasado 19 de noviembre y trasladado a la ciudad de Zintan, 160 kilómetros al suroeste de Trípoli, donde se encuentra bajo arresto.
Abdulyalil subrayó que el proceso se llevaría según los criterios de la justicia libia, aunque indicó que no había ningún inconveniente en que hubiera presencia de observadores de organizaciones internacionales y humanitarias.
Por su arte, el fiscal jefe de la CPI dijo tras reunirse con Abdulyalil que el Gobierno libio enviará una solicitud formal en la que cuestionara las competencias de la CPI, debido a que la justicia libia investiga a El Islam por los mismos casos. Este paso es necesario para que la CPI deje de exigir la extradición del hijo de Gadafi.
No obstante, son los jueces del tribunal internacional quienes tendrán la última palabra y quienes deberán decidir si aceptan que el procesado sea llevado a cabo en Libia.
Ocampo llegó hoy a Libia para hablar con el Gobierno de Trípoli sobre el futuro juicio a Saif el Islam, acusado por la Corte Penal de crímenes de lesa humanidad, presuntamente cometidos por las fuerzas del régimen del fallecido líder libio durante las revueltas de insurgentes en febrero de 2011.