Llevan Mazahuas mensaje papal
Por: Carlos Padilla.
Mazahuas de los municipios de San Felipe del Progreso y San José del Rincón en el Estado de México llevan con humildad la bendición del Papa Benedicto XVI hasta sus comunidades.
Gloria Oviedo Ramírez, tiene 49 años, es originaria de la comunidad mazahua de Jaltepec con 4 iglesias para 5 mil habitantes.
Llegó hasta el Parque Bicentenario con un grupo de 150 indígenas católicos mazahuas con la firme intención de consagrarse en la ceremonia papal.
El grupo de mujeres, hombres y niños llegó desde el viernes al estado de Guanajuato y acamparon en el CONALEP de León.
Las personas lograron asistir luego de muchos esfuerzos. Para ellos fue algo hermoso recibir la bendición de el Santo Padre.
“Lo logramos, era lo más importante”, expresó Gloria al terminar la misa.
Con mucho orden salieron enfilados hacia su transporte, vistieron conforme su tradición, con la intención de saludar de mano al Vicario de Cristo. Aunque les fue esto imposible, se manifestaron contentos y orgullosos por ver a Benedicto XVI.
“Con la bendición de él nos vamos tránquilos”, dijo con una mirada enternecida, pero sin que decayera el animo, ya que comentó que su comunidad es un pueblo muy pobre y con carencias de alimentos principalmente.
“La última siembra no nos dio mucha cosecha. Trabajamos para poder sostener a nuestra familia, vivimos en la región más pobre en el Estado de México. Los hombres trabajan de obreros pero no todo el tiempo tienen trabajos y hay migración de nuestros maridos a los Estados Unidos, por la misma razón de que no tiene trabajo”, platicó Gloria.
También dijo que las mujeres bordan y hacen trajes típicos para vender en la misma comunidad; “con eso no mantenemos, trabajando el campo y la artesanía”.
El grupo llegó en camión una vez que “la señora Catia”, titular de la Fundación Pro mazahua, les apoyó con el viaje. La mayoría sólo traían 150 pesos para poder regresar en un viaje a 8 horas de distancia.
“Es por eso que le pedimos a S.S. el Papa que intercediera para que la gente de nuestra comunidad tenga un trabajo seguro y así poder sostener a sus familias y mejorar”.
Emotiva explicó que en el lugar donde habita no tienen problemas con la violencia como otras partes de México, y que sólo la sequía, es la que les ha encarecido la vida.
“El Papa nos hizo reunirnos a toda la comunidad”, enunció Gloria Oviedo.