Los jugadores de Dorados y Estudiantes se dieron con todo. Llueven suspensiones después de bronca
Permanecer fuera de los campos visuales del joven árbitro Mauricio Martínez, sus auxiliares y asesores, prácticamente significó tener inmunidad sobre el césped del estadio 3 de Marzo.
Tras la bronca que los EstudiantesTecos y los Dorados de Sinaloa protagonizaron el viernes, la Comisión Disciplinaria castigó a 12 futbolistas, de los que 10 fueron expulsados por el silbante.
Analizar el video de la gresca sólo sirvió para añadir a José Guadalupe Martínez (tapatíos) y Sergio Quiroz (norteños) en la lista de sancionados, pese a que participaron muchos jugadores más.
Paulo César Chávez, quien resultó con triple fractura nasal, y Darwin Ramírez fueron los hombres con las peores reprimendas administrativas: seis partidos de suspensión y una multa cercana a los 125 mil pesos.
En el Reglamento de Competencia de la Primera División y Liga de Ascenso no se tipifica una sanción mayor a implicados en trifulcas.
Rodrigo Folle, zaguero de los Dorados y quien inició la reyerta junto con Eduardo Lillingston, recibió cuatro juegos de castigo, además de que tendrá que pagar una cantidad cercana a los 75 mil pesos.
Diego Jiménez, Marco Argüelles, Rafael Ramírez, Juan Pablo Alfaro, José Guadalupe Martínez y Diego Martiñones (Estudiantes), así como Sergio Quiroz, Gustavo Ramírez y Mario Osuna (Dorados), estarán fuera de las canchas por tres jornadas y saldarán una multa de poco más de 40 mil pesos.
Héctor Hugo Eugui (entrenador de los Tecos) y Francisco Palacios (auxiliar técnico del Sinaloa), expulsados por el silbante, no recibirán castigo, ya que en el video quedó claro que intentaron separar a los rijosos.
Ambos clubes quedaron muy debilitados de cara a la parte final del Apertura 2012. Con dos encuentros por disputar, están en zona de Liguilla.
POR SANCIONES MÁS FUERTES
Pese a que no está contemplado en el actual Reglamento, Decio de María no descarta la posibilidad de que los futbolistas que protagonicen broncas masivas también rindan cuentas ante la autoridad cívica.