Los Patriotas de Nueva Inglaterra humillaron a los Jets con un segundo cuarto de 35 puntos el jueves, para conseguir una victoria de 49-19. Los Patriotas siguen dando palizas, ahora a los Jets
Desploman Jets en territorio neoyorquino. Los Patriotas de Nueva Inglaterra confirmaron ser uno de los serios aspirantes de la Conferencia Americana al Súper Bowl, luego de aplastar a los Jets de Nueva York 49-12 en un encuentro en el que brilló su quarterback Tom Brady.
Los Jets lograron sostener el cero en el primer cuarto, pero apenas dieron comienzo los siguientes 15 minutos la ofensiva de los Patriotas despegó con un pase de anotación de Brady a las manos del veterano Wes Welker.
Brady terminó el encuentro con 18 pases completos de los 28 que realizó, para sumar 323 yardas, tres anotaciones por aire y una más por tierra.
Luego de que se fue el primer cuarto sin anotaciones, los Patriots (8-3) arrancaron una racha de touchdowns mientras se aprovechaban de diversos errores de unos desventurados Jets (4-7). Nueva Inglaterra anotó cuatro touchdowns en apenas seis minutos -incluyendo tres en un lapso de 52 segundos.
En la mitad del segundo cuarto Tom Brady volvió a dar muestra de su talento al completar un pase de 83 yardas con Shane Vereen que llegó a las diagonales.
El colapso para Nueva York continuó. Mark Sánchez perdió el balón, que fue recuperado por Steve Gregory para añadir seis puntos al marcador.
Con un estadio Metlife abucheando las acciones de los Jets, los Patriotas realizaron el kick off. Joe McKniht regresó la patada 25 yardas, hasta que perdió el ovoide por una tacleada de Devin McCourty que propició otro touchdown gracias a Julian Edelman.
Brady añadió otros seis puntos con pase de anotación de 56 yardas a Julian Edelman. Antes de finalizar la primera mitad los Jets se quitaron el cero con gol de campo de Nick Folk.
En el tercer cuarto Nueva York consiguió nueve puntos gracias a un safety y un acarreo de anotación de Bilal Powell.
Julian Edelman regresó un balón suelto para anotación y atrapó un pase de 56 yardas para touchdown antes de abandonar el terreno con una lesión en la cabeza. Shane Vereen atrapó un pase de anotación de 83 yardas, Steve Gregory regresó 32 yardas un balón suelto también hasta las diagonales, Stevan Ridley corrió 9 yardas y Wes Welker atrapó un pase de 3 yardas para sumar puntos y ayudar a que Bill Belichick se convirtiera en el octavo entrenador de la NFL con 200 victorias en su carrera, incluyendo los playoffs.