Romney. Mitt Romney, contrincante republicano a la Presidencia de Estados Unidos lanzó fuertes críticas contra Obama.
EFE
PENSILVANIA, EU.- La elección presidencial ya ha comenzado y anticipa una lucha sin cuartel.
Ayer fue, en la práctica, el primer día del enfrentamiento entre los dos candidatos casi seguros, el presidente Barack Obama y el virtual desafiante republicano Mitt Romney. La salida de Rick Santorum eliminó el último obstáculo de cierta significación para el camino de Romney a la candidatura republicana. Y tanto él como Obama no perdieron tiempo en presentar ante los votantes la opción entre uno y otro con términos ásperos y contundentes.
Mientras Obama se ve asociado a una economía todavía deteriorada y una ley sobre seguro de salud profundamente divisiva, y Romney enfrenta una ola de avisos televisivos críticos, es improbable que la elección presidencial de noviembre se dispute en temas como "esperanza", "cambio" y otros similares a los de hace cuatro años.
En ese entonces gran parte de la ira de la nación estaba dirigida contra el presidente saliente George W. Bush. El panorama es ahora muy diferente. Los estadounidenses hacen frente a casi siete meses de asperezas entre los dos representantes de sus partidos.
Romney, en su segundo intento presidencial, atacó a Obama el martes en sus dos actos públicos después del sorpresivo anuncio de Santorum. Romney caracterizó a Obama como un líder débil que se disculpa por la grandeza de Estados Unidos y prefiere un socialismo de estilo europeo en vez de un libre mercado vigoroso.