En en el autobús viajaban 52 personas originarias de las ciudades de Lommel y Heverlee, en Flandes Bélgica.
Al menos 22 niños y seis adultos murieron en un accidente ocurrido en una carretera de la sureña localidad suiza de Sierre cuando regresaban de las vacaciones de esquí.
De acuerdo con la agencia ATS, otros 24 niños, entre 12 años de edad, resultaron heridos. Los dos operadores del transporte murieron en el percance ocurrido la noche del martes.
Según los primeros informes de los peritos policiales, el autobús matriculado en Bélgica, que viajaba en dirección a Sión, chocó contra un muro en el túnel de la autopista. El autobús se desvió de su curso por razones que aún se desconocen.
En en el autobús viajaban 52 personas originarias de las ciudades de Lommel y Heverlee, en Flandes Bélgica. Los niños regresaban de unas vacaciones en la estación de esquí en Val d'Anniviers.
Los 24 niños heridos fueron trasladados a hospitales de Valais en Sierre, Sion, Martigny y Visp. Uno de ellos fue trasladado a Berna y otros dos al centro hospitalario de CHUV en Lausanne.
Más de 200 rescatistas, entre ellos 15 médicos y 3 psicólogos, además de 30 policías y 60 bomberos, acudieron al lugar de la tragedia.
La recuperación de las víctimas duró poco más de ocho horas en el que se requirieron 12 ambulancias y ocho helicópteros.
"Es un una tragedia sin precedentes", dijo el comandante de la policía del cantón suizo de Valais, Christian Varone e incluso se refirió a que hasta los mismos rescatistas experimentados se sorprendieron de la magnitud del accidente.
La prioridad ahora se dará en el transcurso del día a la recepción de los familiares de las víctimas que provienen de Bélgica, indicó el comandante.
El presidente del cantón valesano, Jacques Melly, manifestó su "inmensa tristeza" y ofreció sus condolencias a los deudos, al tiempo que expresó su agradecimiento a los rescatistas que trabajaron "en condiciones muy difíciles".