El vocero presidencial Jay Carney dijo hoy que el presidente Barack Obama cree que el ataque en que murió el embajador de Estados Unidos en Libia, Chris Stevens, fue un acto terrorista.
“Es nuestro punto de vista como administración, el punto de vista del Presidente que esto fue un ataque terrorista”, dijo Carney, tras desestimar que se haya manipulado la información respecto al incidente.
Stevens y tres funcionarios diplomáticos murieron el pasado 11 de septiembre durante un ataque armado contra el consulado de Estados Unidos en Bengasi.
La administración Obama insistió por días en caracterizar el ataque como parte de las protestas registradas en esa y otras naciones árabes en reacción a un video en la red que denigra al profeta Mahoma.
Esta postura fue reafirmada por Susan Rice, la embajadora de Estados Unidos en la ONU, quien en diferentes foros el pasado fin de semana insistió en caracterizar ese ataque como un acto “espontáneo”.
El lunes, el presidente dijo en un programa de televisión que “no había duda de que por el tipo de armas que fueron utilizadas, en el asalto, ésta no fue la acción de una turba”.
La nueva postura podría dar nueva munición a los republicanos, que han criticado la escasa protección que tenia Stevens y complicar el manejo del caso a la casa blanca, aunque Carney defendió la narrativa anterior.
“La información que les hemos provisto a ustedes y al público en general sobre el ataque en Bengasi ha estado basada en la mejor información (de inteligencia) que tenemos y en la evaluación de nuestra comunidad de inteligencia” dijo.