¿Necesita México un régimen militar?
El caos social, económico y jurídico que impera en todos los rincones del territorio nacional es sólo un retrato hablado del desorden político que acontece en la mayoría de los países de la región centro y sudamericana y del Caribe, y desde luego en algunas naciones de los continentes asiático y africano, y una simple copia al carbón de la democracia disfrazada que los mismos gobiernos imponen.
En este artículo (que se publicará en dos partes) voy a perder algunos de mis pocos lectores. ¿Por qué? Por la simple y llana propuesta de escribir sobre los regímenes militares, dictatoriales, que en algunos casos en sus países pusieron orden al caos que rebasaba toda armonía social.
Ave rara son estas naciones donde de la dictadura pasaron a la transición de la democracia. El caso en América es Chile, el socialismo de Salvador Allende fue derrocado por la bota militar, Augusto Pinochet con un régimen que a base de sangre y terror puso en orden todos los sectores. ¿Qué es ahora Chile?
España, un ejemplo de lo que es capaz de hacer un pueblo que por más de 30 años vivió con Franco, con el autoritarismo brutal y qué ahora es un estado con grandes proyectos realizados. Y así podemos decir de Francia con Charles De Gaulle, quien instauró la república después de la Segunda Guerra Mundial y supo gobernar a unos franceses con la anarquía galopante aún en los años sesenta. La misma China de Mao, un gigante dormido y encerrado en la gran muralla, dominada por siglos entre monarquías y militares, cuyos regímenes costaron millones de vidas.
Sin embargo ahora son comercialmente hablando los gigantes a vencer: Chile en el continente latinoamericano, España y Francia en Europa y desde luego Corea, Singapur y el mismo Japón, no sólo en Asia sino en el mundo.
No obstante, son muchos o más los países donde el régimen militar ha fracasado; naciones centroamericanas y sudamericanas donde los golpes militares con gorilatos son cotidianos. El caso de Cuba, Perú, Bolivia, Ecuador, la misma Argentina con caudillos, héroes y bandidos, a semejanza de México. Nosotros en la actualidad ocupamos el quinto lugar en democratización de Latinoamérica, debajo de Brasil, Chile y Panamá, que hasta hace poco vivieron bajo la bota militar. Algunas naciones que están sobre nosotros en democratización son Uruguay y Costa Rica.
Sin duda la única solución para ser un país próspero, es ejercitar la democracia en todos los sectores, desterrar la corrupción en las dependencias, tener personas honradas en la función pública, una educación de primera con formación e información integrada, incluyendo materiales para complementar este proceso, entre otras cosas que por añadidura los recursos sean usados en forma armónica. Sin embargo en México el desdén de los políticos en los aspectos sociales, jurídicos y políticos, parece haber rebasado todos los límites.
¿Qué nos ha faltado a los mexicanos y a nuestros gobernantes en todos los niveles? ¿Mano dura? ¿Hombres honrados? El crimen organizado ha penetrado hasta la misma presidencia de la república. En los Ceresos, incluyendo los de máxima seguridad, ya no se sabe quién manda. Los ejecutados siguen sembrados y regando de sangre el territorio nacional al igual que la comercialización de la droga, con el nefasto testamento de tener una generación perdida. Los fraudes y peculados por funcionarios públicos ya no asombran a nadie, ni siquiera los presentados por video.
Continuaremos con el tema en la próxima edición.
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