De acuerdo con su abogado, Beltrán padeció en un principio la intimidación de la Marina, luego la de agentes de EU, pues en el acto no estuvo presente un abogado de oficio o el ministerio público. (EFE)
La duda sobre la verdadera identidad de Félix Beltrán León -confundido con Jesús Alfredo Guzmán Salazar- llevó a autoridades estadounidenses a ofrecerle libertad a cambio de asumirse como hijo de Joaquín "El Chapo" Guzmán, o delatar a sus cómplices.
Heriberto Rangel, abogado del joven, refirió que tras la captura de su cliente en Zapopan, Jalisco, el jueves, fue trasladado a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada, donde se presentaron integrantes de la Agencia Federal Antidrogas (DEA) de Estados Unidos para presionarlo.
"Cuando se lo llevaron a la SIEDO, él me dice que llegando lo tuvieron como en cierto resguardo muchos marinos, en unas horas más llegaron los de la DEA y pasaron dos de ellos. Le dijeron fírmale y luego se aclara quién eres. Refiere que hablaban inglés, uno le pedía que dijera que sí era esa persona (hijo de "El Chapo"), y el otro fue el que le dijo 'a ver, quítate la camiseta', y que ya cuando se la quitó, dijo 'no es este 'El Gordo' (Guzmán Salazar -verdadero hijo del narco-), 'El Gordo' tiene una cicatriz.
"Le dijeron que señalara a personas y que lo dejaban ir, pero tampoco quiso, Félix les dijo por qué voy a decir que conozco y a acusar a gente que yo ni conozco", expresó el litigante.
De acuerdo con el defensor, Beltrán padeció en un principio la intimidación de la Marina, luego la de agentes de EU, pues en el acto no estuvo presente un abogado de oficio o el ministerio público.