Poca salubridad. Gran parte de las calles en los ejidos son el hogar de perros callejeros, estos animales no cuentan con vacunas contra la rabia ni otras enfermedades que perjudican la salud pública.
Los ejidos y comunidades rurales del Municipio viven otra realidad en cuanto a servicios públicos y atención de las autoridades.
A pesar de ser parte de Torreón, prácticamente viven alejados debido a cuestiones como la falta de caminos en buen estado, alumbrado público y hasta drenaje.
En el ejido Nuevo Mieleras por ejemplo, no se cuenta con red de drenaje en todo el poblado, las familias que habitan deben elaborar sus propios pozos y letrinas para cumplir con sus necesidades básicas.
En otros sitios como el ejido La Unión la situación de agua potable es cada vez más delicada, los pobladores padecen de escasez del líquido de forma regular y deben adquirirla con particulares a precios altos.
Según datos de la Dirección de Desarrollo Social existen oficialmente 38 ejidos aledaños al municipio de Torreón, muchos de los cuales ya se encuentran en proceso de "urbanización" o hasta integrados en la mancha urbana.
Los propios habitantes de estos sitios aseguran que la cobertura de las autoridades ha sido insuficiente desde hace años, y que inclusive ya resulta cotidiano vivir en esas condiciones.
Hasta el momento la mayor parte de las inversiones del Municipio se centran en zonas como el centro y vialidades de la ciudad, mientras los ejidos que son parte de Torreón continúan con su propia realidad.