La Procuraduría General de Justicia en el estado (PGJE) de Michoacán confirmó este lunes que se desistirá de las acusaciones hechas en contra de los 10 estudiantes que se permanecen presos en el penal de alta seguridad de Morelia, desde el 1 de mayo.
Esta acción, dijo el vocero de la dependencia, Jonathan Arredondo, 'se hace a petición del gobernador del estado, Fausto Vallejo Figueroa'.
Agregó que de un momento a otro serán puestos en libertad los estudiantes que fueron detenidos y señalados como autores materiales e intelectuales de la quema de tres vehículos oficiales.
Los estudiantes de la Universidad Michoacana y moradores de las casas estudiantiles 2 de octubre y Nicolaíta estuvieron presos durante 15 días en un penal de alta seguridad acusados de daño en las cosas, daños a propiedad privada y asociación delictuosa.
Este lunes, el gobernador Vallejo declaró que los estudiantes han hecho una serie de 'compromisos saludables para la sociedad y la Universidad Michoacana (UM)', entre los que figura 'la regulación de las casas estudiantiles y compromisos personales de no volver a inmiscuirse en conflictos que dañen a la ciudad y a la casa de estudios'.
De igual forma, dijo, se tomó la decisión por el compromiso que existe del grupo denominado Sociedad de Ex alumnos Nicolaítas, encabezada por el ex líder priísta, Porfirio Barbosa, para pagar los daños materiales ocasionados durante los disturbios, tanto al Ayuntamiento de Morelia como al gobierno del estado y la Universidad Michoacana, y que podrían ascender a casi un millón de pesos.
Vallejo Figueroa señaló en entrevista que "hay quienes quisieran ver muertos y desparecidos en Michoacán", pero se negó a precisar a que se refería.