Pobreza extrema: no tienen para comer
Todas las personas entraron con dos características en común: hambre y pobreza. Aún entre sus carencias los comensales del albergue y comedor gratuito 'Tambitos' llegan con algún detalle para la persona que los atiende dos veces al día, ya sea una manzana, un dulce, un chicle o sólo un abrazo.
Desde las 09:00 horas comienzan a llegar decenas de personas a la casa que se habilitó como comedor en la calle Bravo, en el Barrio de Tierra Blanca.
"No son malas personas, son pobres, pero no delincuentes, ellos no vienen aquí porque no lo necesitan", dijo Rosa Andrea Marina Mendía Oceguera, presidenta de la asociación civil, pues a muchos vecinos no les parece que se reubicaran ahí, luego de ser desalojados de un excampo de futbol.
En la zona hay bares y cantinas antiguos y la gente que sale y llegue a hacer alguna acción indebida no es responsabilidad del comedor.
Mas no toda la gente está en su contra, pues aunque alguna entra para gritarles "cucarachas", otros los apoyan, pues han dado servicio a los propios habitantes del lugar.
Las personas que acuden a 'Tambitos' "son las que lo necesitan", les responde a quienes los critican.
El comedor 'Tambitos' atiende a diario de 120 a 170 personas; el 80 por ciento son indígenas, quienes acuden en su mayoría a la hora de comida, y el 20 por ciento restante lo conforman indigentes y personas con hogar pero que viven en pobreza extrema.
Llega gente con discapacidad, sin empleo, adultos mayores que viven solos, familias con más de 10 integrantes, de toda la ciudad, personas enfermas, hasta con cáncer, repatriados mexicanos y de Centro y Suramérica.
El registro de los últimos días concentró gente de los fraccionamientos San Mateo, Jardines de Durango, colonias San Carlos, Tierra y Libertad, La Virgen y la zona Centro.
Además, se han acercado muchas personas del mismo Barrio de Tierra Blanca; a una señora en silla de ruedas le llevan alimento a domicilio porque no puede moverse.
Mendía Oceguera y su esposo Hugo Alberto Soto explicaron que antes los indígenas acudían a comer luego de comprar alimentos para llevar a sus comunidades; pero ahora se quedan en la ciudad dado que la sequía los dejó sin cultivos, sin trabajo y sin dinero. La gran mayoría provienen del municipio de Mezquital. De no alimentarse en 'Tambitos' llegan a comer de la basura.
Algunas de las personas que han acudido a 'Tambitos' a diario desde hace dos meses son Sebastián Hernández, de 57 años, junto con su esposa Carmelita, de 49 años; viven en la colonia San Carlos y desde allá se trasladan para dar las dos comidas de lunes a sábado y sólo una los domingos.
"Hace año y medio me echaron de Estados Unidos y no encuentro trabajo, no tengo papeles", dijo el repatriado, regresó con las manos vacías, ni acta de nacimiento tiene.
Ha buscado trabajo como velador, lavacoches, cargador en fruterías, "de todo", comentó.
El principal obstáculo para que Sebastián encuentre trabajo es que no tiene ningún documento oficial que lo identifique porque se los perdieron, ni dinero para tramitar el acta de nacimiento, "nadie me conoce".
Consideró que nadie lo ocupa tal vez por la edad, su esposa es más joven, no es el mismo problema, pero tampoco tiene papeles.
Joaquín Osorio Pulido, de 48 años, es de Veracruz y llegó a Durango hace tres o cuatro años, cuando una persona que conoció en Juárez, donde trabajó, lo invitó al estado. Tiene esposa, dos hijas y una nieta; pero a ellas sólo las mencionó.
Hace trabajos de enderezado y pintura, pero no en un negocio fijo; sin embargo defiende: "mi trabajo es formal". Hace dos años le trabajó a un patrón y no supo con exactitud por qué terminó la relación laboral.
Vive en el Barrio de Tierra Blanca, en donde de vez en cuando le sale "una chambita", lo malo es que la gente no le quiere pagar. Compartió que hace días enderezó un golpe y cobró 250 pesos, sólo le pagaron 90. Un trabajo como los que realiza cuestan de mil 800 a 2 mil pesos, según estimó.
Hay días en los que junta 30 o 40 pesos por lavar coches, mas no es constante.
Como otros individuos que acuden por comida, tampoco tiene papeles que los identifiquen.
Epifanio Flores, habitante de San Miguel de las Mesas, Mezquital, está en Durango "para arreglar unos asuntos", uno de ellos en la Comisión Estatal de Derechos Humanos, pues considera una violación que no le quieran dar un acta de nacimiento.
En su lugar de origen no hay trabajo en el campo y casi no hay habitantes.
Todos los días acude a desayunar y comer con su esposa a 'Tambitos'.
SIN IDENTIDAD
Hugo Alberto Soto, miembro de la asociación civil 'Tambitos', relató que al ser un problema frecuente que la gente que atienden no tiene papeles se ha buscado ayuda para que obtengan por lo menos el acta de nacimiento por primera vez o actualizarla. Expresó que en la Secretaría de Gobierno les rechazaron la solicitud de condonación con el último cambio de funcionario, pues antes se los habían autorizado.
Resaltó que se les ha propuesto descontarles la mitad, quedaría en 40 pesos; pero la asociación civil, y menos la gente, tienen la cantidad mínima.
Ejemplificó que han llevado paquetes de 100 actas de San Miguel de las Mesas, en Mezquital, necesitarían 4 mil pesos si se considera el descuento.
En muchas comunidades se cobran de 300 a 500 pesos por otorgar una acta, hay personas que nunca han tenido una y ni siquiera saben quiénes fueron sus abuelos para buscar sus antecedentes.
La marginación en que viven las personas en extrema pobreza llega a los servicios de salud, ya que el personal administrativo y el cuerpo de enfermería del Hospital General no los quieren recibir, son los directivos quienes intervienen para que los atiendan, señaló Mendía Oceguera.
Compartió el caso de Mateo, un migrante guatemalteco que padece cirrosis hepática. La madrugada del desalojo ella se encontraba con él en el Hospital General, en donde se lo dejaron en el piso y le dijeron "que estaba bien y me lo podía llevar".
Con la intervención de la Delegación del Instituto Nacional de Migración (INM) y la Comisión Estatal de Derechos Humanos se logró repatriarlo, para ello solicitaron al nosocomio una constancia de su estado de salud, fue entonces cuando los médicos dijeron que no podía irse, relató.
El hombre fue trasladado vía aérea a Guatemala, donde se reunió con su familia. Desde Durango se busca apoyo para enviarle medicinas pues su enfermedad sigue avanzando.
NO CUMPLIERON
El comedor 'Tambitos' fue desalojado del corazón de manzana vecino del exCuartel Juárez, por la calle Pasteur, un excampo deportivo con el mismo nombre, que ocupó por 10 años, para convertirse en un corredor comercial.
La Presidencia Municipal dio como explicación oficial que la madrugada del 8 de abril se removieron los comercios por estar abandonados, ya que se consideraban focos de infección y de inseguridad.
Los locales comerciales se otorgaron a 43 comerciantes de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) del Partido Revolucionario Institucional (PRI), con quienes la Dirección Municipal de Obras Públicas desarrollará un proyecto de rehabilitación.
Rosa Andrea Marina Mendía Oceguera, presidenta de la asociación civil del albergue y comedor gratuitos 'Tambitos', sostiene que el desalojo se dio por asuntos políticos, ya que la CNOP pidió la zona hace cuatro años y no hubo una orden oficial para la acción.
Ella, su esposo y sus hijas fueron detenidos y agredidos, amenazados con pistola, según relató; mientras estaban encerrados el Ayuntamiento levantó un registro de pertenencias que se encontraban en el lugar, mas no coincide con el censo que integró la asociación.
Reportaron pérdidas por 262 mil 15 pesos con 60 centavos, entre abanicos, estufas, cortinas metálicas, celulares, trastes, el triciclo en el que transportaban la donación en especie que hacía una cadena comercial del Centro, entre otros, según el documento que la entrevistada otorgó.
Refirió que el Ayuntamiento incumplió el acuerdo al que habían llegado y firmado el 9 de abril por ella y Jorge Vázquez Veloz, subsecretario de Organización y Participación Ciudadana.
El documento, que ya había sido proporcionado por la Presidencia Municipal, plasma que se cederán ocho locales para uso comercial en forma de L, la donación de un terreno propiedad del Municipio para la reubicación del comedor, apoyarlos con el pago de renta para los fines que decidieran en lo que se establecían y la canalización a diferentes estancias para dotación de medicamentos y apoyos asistenciales.
La Presidencia dio 9 mil 500 pesos para pagar un mes de renta en un inmueble ubicado en la calle Arista, en el Barrio de Analco, mas no proporcionó el depósito, "el dinero lo conservamos porque siempre nos lo echan en cara", dijo. Un documento entregado el 13 de abril informó a Participación Ciudadana sobre el edificio y su costo.
Sobre los hechos y el trato que no se cumplió se turnó una queja a Derechos Humanos en mayo, en junio le respondieron a 'Tambitos' con las aclaraciones de Participación Ciudadana, organismo que reportó la entrega de cobijas y medicamento y argumentó que no se utilizó la violencia, por lo tanto se debería desechar la queja.
En el mismo archivo la Dirección Municipal de Seguridad Pública reconoció "que en parte los hechos son ciertos", pues se enviaron 20 elementos y cuatro unidades para desalojarlos. Personas en estado de ebriedad y otras drogadas fueron sacados del lugar ya que no se puedo dialogar.
"DIOS NO NOS ABANDONA"
Para Rosa Andrea es curioso, con ayuda divina tal vez, que el mismo día que fueron desalojados en la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) fue aprobado su proyecto en el concurso para apoyar a las organizaciones no gubernamentales, sólo les pidieron hacer algunas correcciones. La Sedesol otorgó 152 mil pesos que deben comprobar en gastos y servicios.
En enero 'Tambitos' solicitó el apoyo económico en Participación Ciudadana Municipal, donde fue rechazado el nueve de marzo del 2012, exhibe el oficio emitido por la dependencia.
El 2 de diciembre del 2011 'Tambitos' solicitó en comodato el corazón de manzana a la Sindicatura Municipal.
Con el recurso de Sedesol y 84 mil pesos que puso la asociación civil en especie se abrió el comedor en una casa ubicada en la calle Bravo, en el Barrio de Tierra Blanca, el edificio es propiedad de un familiar de la presidenta de la asociación, a quien no se le ha pagado renta por la falta de recursos, pero los deja permanecer ahí.
La casa es antigua y se encuentra muy deteriorada, la dueña le hace algunos arreglos por cuenta propia. Esta semana, durante uno de los días que más llovió, el comedor se inundó.
El apoyo de Sedesol era para servir 7 mil 200 comidas de mayo a diciembre; ya llevan 8 mil. Una cadena comercial comenzó a donarles pan y verduras hace dos semanas, lo cual ha venido a apoyar bastante a la gente que no tiene ni para dar una comida al día.
EPIFANIO FLORES San Miguel de las Mesas, Mezquital.
SEBASTIÁN HERNÁNDEZ Repatriado
JOAQUÍN OSORIO Enderezado y pintura