Sí hubo daños. Las lluvias redujeron hasta un 30 por ciento las utilidades de algodoneros.
La presidencia administrativa de la Planta Despepitadora Nueva Laguna, A.C., señaló que se tienen dos contratos comerciales con dos empresas, incluso una es lagunera, sin embargo, el precio sigue siendo bajo por la existencia de "coyotes", aunado al daño que sufrió la mota de algodón con las lluvias que se registraron en septiembre.
Vicente García Escamilla, presidente del Consejo Administrativo de la Planta Despepitadora de Algodón, comentó que por suerte para este año se cuenta con dos compradores potenciales, Algodonera de Torreón y la empresa internacional Toyo Cotton.
Sin embargo, el precio es el que no ha aumentado para los algodoneros, pues el quintal se encuentra a 72 centavos de dólar, y si a esto se le agrega que al realizar el contrato de compra-venta se indica que la fibra no cuenta con la calidad esto disminuye mucho más el precio de las cosechas que con grandes sacrificios sacaron los productores laguneros para este ciclo agrícola.
"Desafortunadamente, la cosecha 2012 se dañó hasta un 30 por ciento en calidad de la fibra, ya que las lluvias registradas en septiembre dañaron el color, la textura y sobre todo la pérdida que se dio al quedar los sembradíos inundados por las lluvias", explicó García Escamilla.
Ante la disminución de utilidades a consecuencia de la lluvia, Vicente García comentó que no hay nada mejor que la lluvia, aunque afecte un poco las cosechas.