El tabasqueño anunció su Plan Nacional de Defensa de la Democracia y de la Dignidad de México, y afirmó que a diferencia de 2006 no realizará plantones ni bloqueará calles. ARCHIVO
Andrés Manuel López Obrador presentó su Plan Nacional de Defensa de la Democracia y de la Dignidad de México, que consiste en asambleas informativas, acopio de información sobre presuntas irregularidades en la elección y actividades culturales.
López Obrador dijo que, a diferencia del 2006, no bloqueará calles ni hará plantones.
"Nos asiste la razón y vamos a seguir entregando pruebas al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF)", afirmó.
El tabasqueño explicó que este plan tiene una duración que va ligado al límite del fallo del TEPJF, es decir, hasta el 6 de septiembre.
Jaime Cárdenas, consejero jurídico de López Obrador, expuso que el plan se sustenta en cuatro objetivos generales: informar sobre la manera "sucia" de cómo operó el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la las pasadas elecciones; seguir con el acopio de información para continuar evidenciando irregularidades y "hacer conciencia" del daño que le haría a la democracia la presidencia de Enrique Peña Nieto.
Estos objetivos se cumplirán dando a conocer por todos los medios de que el PRI compró cinco millones de votos, sostuvo.
López Obrador usará tiempos de radio y televisión, y redes sociales. Otra acción es la realización de asambleas en plazas públicas del país, incluso acudirá a algunas, y se instalarán módulos para exponer las experiencias de la gente en torno a la presunta compra del voto.
La jornada del plan se llevará a cabo del 29 de julio al 5 de agosto y se invitará a intelectuales y la ciudadanía a participar en la creación ensayos y documentales.
Respecto al PRI y su reconocimiento de que usó tarjetas de pre pago de otra empresa ajena a Monex y dentro del marco legal, López Obrador consideró que esa estrategia no les funcionará, por lo que les recomendó buscar otra salida para justificar sus irregularidades en el proceso electoral.
"Son unos sinvergüenzas", concluyó.