A dos años. Los analistas del sector señalan que la situación legal de la firma está cada día más enredada y ven difícil su vuelo. (EFE)
A dos años de que Mexicana de Aviación dejara de volar, el reinicio de operaciones es cada vez más difícil, esto a pesar del cambio de juez y una posible sustitución del conciliador y administrador de la empresa, mencionaron especialistas en el tema.
El analista independiente en aviación, Juan Antonio José, opinó que estas acciones sólo acelerarán el proceso de liquidación de dicha empresa, es decir, la quiebra, y con ello vender lo único que vale en la actualidad, la marca y la base de mantenimiento MRO.
"Lo más que se puede lograr es que se acelere el proceso de liquidación de una manera más justa y que los pocos activos que quedan sean vendidos al mejor postor para pagar algunos acreedores", dijo.
En este sentido, el director Regional para América Latina de Coface, Bart Pattyn, expuso que a nivel interno existen tres compañías que podrían interesarse en la marca, Aeroméxico, Interjet y Volaris, la primera dentro de sus operaciones de bajo costo.
"La marca Mexicana de Aviación con los códigos MX tienen valor y en el proceso de liquidación vender un activo como éste tiene sentido. Todas las demás reestructuras me parecen poco probables", indicó el directivo a Notimex.
Juan Antonio José señaló que a 24 meses de permanecer en tierra, una serie de circunstancias han impedido que Mexicana vuelva a surcar los cielos.
"El proceso se complica más legalmente, no hay interesados serios y que tengan los recursos necesarios, se ha politizado y sólo están ganando dinero los intermediarios, Mexicana de Aviación no va a regresar a volar, como línea aérea olvidémonos de ella", sostuvo. Sin embargo, para la directora del Instituto Federal de Especialistas en Concursos Mercantiles (Ifecom), Griselda Nieblas, aún hay tiempo para que la línea aérea vuelva a operar.
Lo anterior, ya que al paso de dos años se han logrado varias cuestiones, como una reducción considerable de la deuda total mediante las quitas que han sido hasta de 90 por ciento con algunos acreedores, lo que se traduce en un "atractivo más para un posible comprador".
Para el analista del sector, Fernando Gómez, tras este lapso y un cúmulo de situaciones, deja al descubierto que debe existir un mejor manejo de un concurso mercantil el cual, opinó, se tiene que resolver entre los siguientes seis meses al solicitar dicha figura o máximo en un año para ofrecer certidumbre a los actores.