Acuerdo. Se acordó volverles a permitir el acceso; el Municipio sancionará a empleados que coman en sus horas y lugares de trabajo.
Desde hace algunos días, el Municipio determinó prohibirles la entrada a la Presidencia a vendedores ambulantes debido a que algunos ciudadanos se quejaron del mal trato o la poca atención recibida de los empleados de algunas áreas.
Ayer, durante la sesión de Cabildo, el regidor Pablo César Aguilar propuso dar marcha atrás a la medida por representar un acto anticonstitucional, además de que le han llegado muchas peticiones de apoyo por parte de dichos vendedores, pues necesitan concurrir a este espacio para realizar la actividad que les permite subsistir.
La alcaldesa Rocío Rebollo dijo que ya había quejas porque algunas empleadas le prestaban más atención a cobradores o vendedores de zapatos que a la ciudadanía que acudía a realizar trámites.