Cientos de jordanos se manifestaron hoy en Ammán y otras ciudades del país para rechazar la nueva ley electoral aprobada por el parlamento y el retraso en la aplicación de la reformas políticas prometidas por el rey Abdalá II.
Los manifestantes también protestaron por la detención de una decena de activistas ayer en la ciudad septentrional de Irbid durante una visita del primer ministro, Fayez Tarauneh, así como por el arresto de otro grupo en enfrentamientos con la policía a principios de esta semana en Salt, 20 kilómetros al oeste de la capital.
Según se pudo constar, una marcha convocada por movimientos juveniles en Ammán pidió la liberación de los activistas detenidos y criticó el retraso en adoptar las reformas y en castigar a los corruptos.
Los Hermanos Musulmanes organizaron otra manifestación en el barrio de Nazal, en el este de la capital, para exigir la cancelación de la citada ley electoral, que mantiene un sistema de voto que consideran fue el causante de los anteriores fraudes electorales.
Manifestaciones similares han tenido lugar en ciudades como Irbid, Karak y Tafileh, según activistas consultados.
La nueva ley electoral es una de las reformas más polémicas a la que se opone el Frente de Acción Islámica (FAI), el brazo político de los Hermanos Musulmanes y el principal grupo de la oposición.
Según los opositores, favorece a los candidatos individuales en detrimento de los presentados por los partidos, así como a las zonas tribales sobre las grandes ciudades.
Abdalá II ha convocado al Parlamento el próximo martes para que introduzca enmiendas a la ley con el fin de que los islamistas la acepten y participen en las próximas elecciones, previstas para antes de fin de año.
Jordania se halla inmerso en un proceso político marcado por los intentos del rey de impulsar reformas a través de diferentes gobiernos, de los cuales el último, liderado por Tarauneh, tomó posesión el pasado 2 de mayo.