La gobernadora de Arizona, Jan Brewer, prometió hoy una firme defensa de la ley antiinmigrante SB 1070, que criminaliza a indocumentados en ese estado, porque 'no nos gustan las fronteras abiertas'.
Tras un discurso ante la legislatura local salpicado de numerosas referencias a la conmemoración este año del centenario de Arizona como entidad federativa, Brewer reveló la agenda de su administración para 2012, 'diseñada para preparar a Arizona para su segundo siglo'.
La agenda está sustentada en cuatro puntos, entre ellos el 'Federalismo Renovado', que refiere las 'extralimitaciones' del gobierno federal en su relación con Arizona, en especial respecto a la facultad del estado para promulgar sus propias leyes migratorias.
'El estado de Arizona tiene una larga historia de oponerse a la extralimitación federal, y seguirá siendo un líder nacional entre los estados que buscan un retorno a un sistema de federalismo cooperativo', dijo un documento de la Oficina de la Gobernadora.
El documento sostiene que Brewer mantendrá la defensa de la SB 1070 y mantendrá una firme oposición a los mandatos federales en cuanto las reformas a la atención de la salud.
Tanto la ley antiinmigrante SB 1070 como la nueva reforma de salud serán analizadas este año por la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos.
En el caso de la SB 1070, el máximo tribunal del país deberá decidir si estados como Arizona están facultados para emitir sus propias leyes migratorias, como mantiene Brewer, quien acusa al gobierno federal de incumplir el hacer valer las leyes de inmigración.
La SB 1070 permanece suspendida en sus partes principales por orden de una jueza federal, en tanto analiza la constitucionalidad del estatuto.
Brewer solicitó a una corte de apelaciones que desechara la suspensión, pero la corte rechazó la petición y el caso se dirime en la Suprema Corte de Justicia.