Rosas blancas, lilys y pétalos rodean un corazón de aerosol que conduce a la entrada del lugar que hasta hace cuatro años recibía a decenas de jóvenes que iban a bailar y a divertirse, cuyo recuerdo quedó ahí, entre empujones, calor y asfixia.
En el inmueble sobre avenida Eduardo Molina, colonia Nueva Atzacoalco, delegación Gustavo A. Madero, se dieron cita madres de ojos cansados, jóvenes con mohicanos y flecos, tíos y primos de los nueve adolescentes que murieron el 20 de junio de 2008 en un operativo policiaco en la discoteca New's Divine, tragedia por la cual tiene sólo a una persona en la cárcel: el dueño.
Cerca de 150 personas acudieron a la misa que se ofició frente a la discoteca para rendir homenaje a quienes ya no volvieron a ver, y con el fin de solicitar a la CNDH investigar el caso pues, afirman, hay omisión y encubrimiento de las autoridades involucradas.