El presidente de Cuba, Raúl Castro, reiteró hoy la postura de Cuba contra la destitución de Fernando Lugo como mandatario de Paraguay, acto al que calificó como “golpe de Estado institucional”.
Después de despedir al mandatario bielorruso, Alexander Lukashenko, quien visitó la isla caribeña, Castro habló sobre la crisis política paraguaya y dijo que no le sorprendió la decisión del Poder Legislativo de ese país, que sometió a Lugo a juicio político.
El mandatario cubano recordó el papel desempeñado por Estados Unidos en la asonada militar contra el gobierno socialista de Salvador Allende en Chile en 1973, y los intentos de derrocar a Hugo Chávez como presidente de Venezuela en 2002.
A su juicio, los planes estadunidenses para deponer gobiernos de vocación popular en América Latina disminuyeron durante el gobierno del presidente James Carter, entre 1977 y 1981.
“Hace años, razonando con Fidel (Castro), le afirmé que cuando los intereses norteamericanos se vean amenazados en este continente, volverían los golpes de Estado”, señaló Raúl Castro en declaraciones a la agencia cubana de noticias AIN.
“Y han vuelto, sólo que disfrazados”, añadió en referencia a la situación actual en Paraguay, donde Lugo fue destituido por el Senado el viernes pasado y reemplazado por el ahora presidente Federico Franco.