Muerte. Para los teólogos de distintas religiones, no existe un argumento que sustente la pena de muerte.
Teólogos árabes, tanto cristianos como musulmanes, coincidieron en afirmar ayer, en Rabat, que la pena capital no tiene apoyo en los libros sagrados, sino que es un producto de la interpretación humana.
Durante un congreso celebrado en Rabat a favor de la abolición de la pena capital, los teólogos participantes sostuvieron que las religiones no respaldan ese castigo.
El teólogo sirio, Mohammed Habash, director del Centro de Estudios Islámicos, criticó el hecho de que las legislaciones en los países justifiquen la ejecución de la pena capital en nombre del Islam. "La pena de muerte fue dictaminada para 360 crímenes en el Código Penal marroquí y para 152 crímenes en el Código Penal sirio, mientras que ha sido mencionada para un sólo crimen en el Corán", afirmó Habash en esta conferencia, preparatoria del Congreso Mundial contra la pena de muerte. La privación de vida como sanción existe en el Corán sólo en caso de asesinato, puntualizó Habash, pero precisó que está limitada con 13 disposiciones que reducen la pena capital a otras sanciones menores. Entre estas disposiciones está la amnistía y la "diya", (compensación económica), dos herramientas en manos de un pariente de la víctima: si éste perdona al criminal, el juez tiene la potestad de suspender la pena de muerte, aseguró.
Otras restricciones que limitan las ejecuciones son la necesidad de una unanimidad entre todos los imanes (teólogos) para aplicar ese castigo, o su anulación cuando hay una duda sobre la culpabilidad del criminal.
Por otra parte, Habash subrayó que las penas de muerte dictaminadas contra personas que cometieron adulterio, a los herejes o los homosexuales "son posturas interpretativas que no tienen origen en el Libro Sagrado".
Y explicó que la existencia de la pena de muerte en las legislaciones musulmanas "induce a las dictaduras a cometer más asesinatos".
En la misma dirección, el teólogo maronita libanés, Hadi Aya, fundador de la Asociación Justicia y Misericordia (AJEM), apuntó que Dios creó los seres a su imagen por lo que privarle la vida a una persona es una violación de la ley de Dios. El maronita aseveró que aunque la pena de muerte existe como legislación en el Antiguo Testamento en los tiempos de Moisés, fue derogada en el Nuevo Testamento por Jesucristo, que aboga por el perdón, y añadió que "la pena de muerte va en contra del principio de la vida y del cristianismo".