Cinco días en huelga de hambre cumplió Mario Esteban Juárez Camacho, quien se encuentra interno en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de San Juan del Río.
Para no ingerir alimentos, el recluso se cosió los labios, aprovechando una incisión que le realizaron con antelación para insertarse un piercing.
De acuerdo con la versión de la autoridad penitenciaria, Mario Esteban tomó la decisión de suspender la ingesta de alimento en protesta por su traslado a este penal, pues desde que fue detenido permaneció en el Cereso de la ciudad de Querétaro, al que demanda ser regresado.
El subsecretario de Gobierno en el estado, Alfonso Jiménez Campos, aseguró que la autoridad estatal no será presa de los 'caprichos' de un interno, a quien calificó de conflictivo, motivo por el que fue autorizado su traslado.
El funcionario estatal visitó la mañana de este miércoles al interno en huelga de hambre, en compañía del director del Cereso sanjuanense, Fernando García García, y de Juan Almaraz, quien es representante del gobierno queretano en el municipio de San Juan del Río.
Sin embargo, al salir del centro penitenciario, Jiménez Campos refirió que la petición de Mario Esteban será estudiada 'a profundidad'.
El interno en huelga de hambre, junto con otros dos reclusos, fue trasladado del penal de Querétaro al de San Juan del Río el pasado jueves 29 de diciembre.
Fue consignado en el 2002 por el delito de homicidio calificado ocurrido ese mismo año en la colonia Lomas de Casa Blanca de la capital del estado, durante una pelea callejera colectiva.
De acuerdo con el reporte emitido por el personal médico del centro penitenciario, Mario Esteban se encuentra en buenas condiciones de salud, aún cuando advirtieron que de continuar con su decisión de no consumir alimentos, esta condición podría deteriorarse en un lapso no mayor a los 10 días.