Sustentable. Un establo que maneje bien el excremento de sus vacas puede producir su energía y su refrigeración.
Aunque la Comarca Lagunera es la máxima cuenca lechera del país y es aquí donde se tiene una mayor acumulación de este ganado, sólo hay 10 biodigestores en operación, que transforman el gas metano del estiércol en electricidad, de modo que ya no contaminan el medio ambiente.
De acuerdo a un diagnóstico del Secretariado Técnico de Acción contra el Cambio Climático, en Torreón el principal problema de contaminación por gases de efecto invernadero no está relacionado con la emisión de partículas por parte de las empresas sino con el gas metano, que es muy dañino y que tiene un fuerte impacto en dicho efecto, señaló Avelino Hernández Corichi, secretario del organismo.
"Aquí tendremos un hato regional de cerca de 600 mil cabezas de ganado, entonces imaginen la cantidad de gases de efecto invernadero que emite, tenemos que aprovecharlo adecuadamente para convertir ese gas, que es nocivo, en algo positivo, en energía", explicó, "si lo dejamos, lo que estamos haciendo es contaminar el ambiente".
Dijo que en la actualidad se aprovecha en una mínima parte, pero están en proceso de operar cerca de 100 biodigestores, lo que permitirá que en un breve lapso se pueda aprovechar este gas y ya no genere un problema de contaminación.
Señaló que la industria se ha comprometido a buscar tener procesos limpios, de modo que se busca reducir lo más posible esto.
Cada vaca, en promedio, produce 49 kilogramos de excremento al día, lo que puede utilizarse para generar energía.
CASOS EXITOSOS
Desde 2004 se comenzaron a desarrollar los biodigestores en la región, en los ejidos Batopilas, de Francisco I. Madero, y El Cuije, de Matamoros.
Batopilas prendió su generador por primera vez hace dos años, con un costo de 162 mil dólares y que procesa desechos de 480 vacas. En El Cuije, el costo fue de 184 mil pesos y se atiende a 308 animales.
La relación de energía con un biodigestor es que 12 vacas producen 1 kilowatt/hora.
La energía eléctrica que dejan de consumir en Batopilas asciende a 50 mil pesos mensuales, pero han descubierto más beneficios como el fertilizante que se obtiene tras el proceso, que ha mejorado el suelo hasta alcanzar el doble de su potencial productivo.