Mal ejemplo. La mayoría de los maestros registrados no acudieron a presentar la Evaluación Universal.
El siglo de torreón / Edith González
Menos de la mitad de los maestros que se tenían registrados en La Laguna de Durango para la aplicación de la Evaluación Universal se sometieron al examen ayer.
A las 11 de la mañana, una hora después de haber iniciado la prueba, los salones del CETIS 88 de Gómez Palacio y CBTIS 4 de Lerdo, lucían semivacíos. Lo mismo se repitió por la tarde, pues la evaluación se programó en dos horarios. Aunque se había informado que la Evaluación Universal no era obligatoria, Blas López Zavala, director de Servicios Educativos de la Subsecretaría de Educación, rectificó y dijo que sí tiene la obligatoriedad, pero al no establecerse sanciones, el maestro decide si acude o no."La aplicación es de carácter obligatorio a nivel nacional, pero no hay ninguna sanción porque en todo este tiempo no se definió así y los que acudieron lo hicieron por la voluntad de conocer su nivel", dijo. Además de los 600 maestros que hicieron su registro previo y de los que atendieron el llamado el 40 por ciento, también se presentaron docentes que quisieron evaluar su nivel. El subdirector destacó que la primera convocatoria hecha para la aplicación de la Evaluación Universal en la región, fue atendida por alrededor de 4 mil docentes, lo que sumado a la respuesta de ayer, consideró suficiente para hacer un diagnóstico de su nivel.