Administran. Las amas de casa tratan de hacer que el líquido rinda en todas las actividades del hogar.
En tiempo de sequía, la aridez no es exclusiva de las zonas rurales; también las urbanas la sufren. Y en Durango hay varios ejemplos.
Predios que surgieron de manera irregular aún no cuentan con todos los servicios por lo que, al igual que en el campo, sus habitantes deben recorrer distancias considerables para hacerse de una barrica de agua.
El Siglo de Durango recorrió el predio La Ponderosa, colonia establecida a un costado del bulevar Luis Donaldo Colosio, donde el agua cobra un valor especial.
No tienen líquido en todas sus casas, por lo que le tratan como un bien preciado. Es la sequía, también en la ciudad capital.