No le importa. La cantante y actriz no hace caso a las críticas.
Cuando Rihanna hizo pública en febrero su reconciliación con su ex novio Chris Brown, al lanzar el dueto del remix de su tema Birthday Cake, la cantante recibió numerosas críticas, aunque a ella, en realidad, eso no le importó.
"Respeto lo que los demás opinen, pero cada quien piensa distinto. Para mí es difícil aceptarlas (las críticas), pero las entiendo", declaró la cantante a la edición de mayo de la revista Elle.
"A la gente le gusta perder el tiempo en blogs, o donde sea, hablando de la vida de los demás, y está bien. No los odio por eso porque, al final del día, yo sigo siendo la misma persona y sigo haciendo lo que quiera".
Pero, aunque siempre ha hecho las cosas bajo sus propios términos, reconoció que fue un shock para ella cuando en febrero de 2009 se hizo pública la noticia del pleito entre ellos, y que Brown la había golpeado.
"Fue como: 'diablos, ahora la gente sabe más sobre mí de lo que yo deseaba dejarles ver'. Fue algo penoso, pero, a la vez, también significó mi liberación.
"Deseaba que la gente supiera quién soy en realidad, pera bien o para mal; tengo más libertad conforme la gente sabe más sobre mí. Es como tener un esqueleto menos en el ropero, una quemada menos, un secreto menos. Ya no pueden inventar cosas, ya no hay nada que esconder".
Es por ello que el álbum que lanzó en noviembre de 2009, Rated R, fue tan emocional y oscuro, con temas como Stupid In Love y Russian Roulette.
"Estaba pasando por el peor momento de mi vida. Estaba furiosa, triste, confundida, pero aún estaba enamorada, y necesitaba expresarlo. (Ese disco) fue la única manera como puede encontrar paz, porque todas esas cosas estaban en mi cabeza y no podía dejarlas ahí", reveló.
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