Durango.
No es necesario reglamentar la contaminación auditiva en el municipio, opinó el regidor priista Eduardo Solís Nogueira, en respuesta al señalamiento de la panista Patricia Jiménez Delgado, quien expresó que su propuesta de Reglamento para el Control de Ruidos no ha sido revisada desde octubre del año pasado, cuando se envió a la Secretaría del Ayuntamiento.
Solís Nogueira dijo que el control de la contaminación auditiva se estipula en el artículo 281 del Código Penal del Estado de Durango.
El coordinador de la fracción del PRI en el Cabildo dijo que este código marca sanciones de 500 a los dos mil días de salarios mínimos a las personas que generen "ruido o vibraciones que dañen la salud pública".
La normatividad de medio ambiente marca 68 decibles máximos en el día, así como 65 en la noche.
Subrayó que la Coordinación de Inspectores Municipales cada semana exhorta y sanciona por volumen alto en fiestas y uso de los karaokes de forma inmoderada en viviendas y sitios comerciales.
El Juzgado Administrativo tiene un acuerdo con empresas gaseras de la localidad, que especifica que no se debe perifonear en los vehículos expendedores de cilindros hasta después de las 9:00 horas los domingos.