En medio de la crisis por matanza en Kandahar, la insurgencia Talibán suspendió hoy sus negociaciones de paz con Estados Unidos, mientras que el presidente Hamid Karzai pidió la salida de las tropas internacionales de las aldeas afganas.
En un comunicado publicado en su página en Internet, el Emirato Islámico de Afganistán, nombre oficial del Talibán cuando gobernó el país (1966-2001), anunció su decisión, que atribuye a la falta de “confianza” de las promesas estadunidenses.
Pese a que el grupo no hace mención sobre la reciente muerte de 16 civiles a manos de un soldado estadunidense y la quema de ejemplares del Corán en la sureña provincia de Kandahar, afirmó que no habrá negociación hasta que Estados Unidos esté listo a cumplir su palabra.
"El Emirato Islámico ha decidido suspender las conversaciones con los estadounidenses, que tienen lugar en Qatar, de hoy en adelante y hasta que aclaren su postura sobre las cuestiones y muestren su voluntad de cumplir sus promesas en vez de perder el tiempo", afirmó.
En su declaración el remanente del Movimiento Talibán acusó a Estados Unidos de cambiar los términos de las negociaciones y de haber presentado en su última reunión una "lista de condiciones", en contra de las disposiciones anteriores.
El grupo insurgente abundó que la suspensión es debido la posición alterna y cambiante de Estados Unidos en las pláticas, por esto es que “el Emirato Islámico se vio obligado a suspender todo diálogo con los estadounidenses", según reporte de la agencia Pajhwok Afghan News.
"Categóricamente debemos afirmar que la verdadera fuente de obstáculo en las conversaciones fue el punto de vista tembloroso, errático y vago de los estadunidense, por tanto, toda la responsabilidad de la suspensión también cae sobre sus hombros", subrayó.
La declaración, que también negó cualquier conversaciones con el gobierno del presidente afgano, Hamid Karzai, se da a conocer en momentos en que el secretario Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, realiza una visita a Afganistán.
En el marco del segundo y último día de su visitan se reunió este jueves en Kabul con el presidente Karzai, quien le solicitó el retiro de las tropas de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad de Afganistán (ISAF) de todas las aldeas del país.
Karzai dijo Panetta que las tropas de la ISAF, a mando de la organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), debe ser retiradas de aldeas y reubicado en sus bases para evitar hechos similares a los del fin de semana en Kandahar.
"Estamos listos para asumir todas las responsabilidades de seguridad ahora. Preferimos que el proceso termine en 2013, no en 2014", dijo el mandatario en referencia al repliegue militar, según el portavoz de Karzai, Faizi Aimal.