Pronóstico. En Canatlán se espera que en este 2012 se iguale el volumen de 2010 de un millón 800 mil rejas, y de esa forma incentivar la economía de la región manzanera.
La granizada que se registró hace poco más de una semana en el municipio de Canatlán pegó un buen susto a los productores de manzana, los que si bien están en la fase final del ciclo aún temen por daños en la fruta por fenómenos climatológicos propios de la temporada de lluvias.
Eusebio Soto Contreras, alcalde de Canatlán, precisó que la fruta ya creció y la cosecha podría ser mejor que la del 2011, cuando la producción cayó a cerca de 900 mil rejas.
Destacó que este 2012 podría igualarse el volumen de 2010 de un millón 800 mil rejas, y de esa forma incentivar la economía de la región manzanera.
Explicó que si bien las presas Caboraca, El Baluarte y San Bartolo del municipio se vieron con una capacidad limitada de captación de agua, con el respaldo de los pozos se completó el riego en las huertas.
Aclaró que a la fecha los escurrimientos en dichos vasos hidráulicos aún son pobres, pero el ciclo de producción de manzana prácticamente ha concluido y en un mes más iniciará la pizca.
"La fruta está aún pequeña pero el comportamiento general en las huertas es muy buena", abundó el edil de extracción priista.
A la vez destacó que poco a poco en el municipio se genera la infraestructura que se requiere para almacenar y refrigerar la manzana y, de esa forma, no verse en la necesidad de vender con premura la cosecha.
Lo anterior, apuntó, da paso a que no sean los intermediarios, también llamados "coyotes", los que más se favorezcan.
Reconoció que la comercialización representa aún un cuello de botella a los fruticultores, pero anticipó que con el apoyo del gobernador del estado, Jorge Herrera Caldera, se espera subsanar esto y lograr acuerdos con compradores nacionales e internacionales.