La estrategia del “war room” del candidato presidencial de la Coalición Compromiso por México (PRI-PVEM), Enrique Peña Nieto, para blindarlo de los señalamientos que le hacen sus adversarios y, al mismo tiempo, cuidar su imagen como el hombre de la unidad, se basa en que el tricolor sea el encargado de responder cada "misil".
"A todo señalamiento y a toda descalificación, mi partido se habrá de ocupar de dar precisión a la información que de manera distorsionada eventualmente se pueda presentar", dijo Peña Nieto.
Entrevistado luego de participar en una reunión privada con el Consejo Nacional de Turismo, Peña Nieto aseguró que no caerá en provocaciones, y lamentó "la imaginación" que pueden tener sus adversarios para descalificarlo.
"No me voy a distraer ni caeré en provocaciones que hagan mis adversarios. Mi partido habrá de hacer las precisiones y dar información correcta y veraz", argumentó.
El objetivo es que cada descalificación sea respondida por el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI.
Llamó a los partidos políticos a dejar a un lado la guerra sucia y actuar con responsabilidad para evitar una crisis poselectoral -marcada por la división y encono- como la vivida en 2006.
Adelantó que por el momento su estrategia no incluye participar en más de los dos debates que organizará el Instituto Federal Electoral (IFE), y declinó varias invitaciones a participar en una radiodifusora.