Apenas terminó la fecha dos y ya hay técnicos en capilla, entre ellos Fernando Quirarte y Juan Carlos Chávez, mientras que José Luis Salgado Gómez, de Estudiantes, ha quedado fuera, después de haber entrado como emergente de su tocayo "El Chelís" Sánchez Solá.
Y es que la lumbre quema en los equipos de abajo, entre ellos Tecos, que con la victoria de último minuto de Xolos se ha quedado en el fondo de la tabla de promedios, acompañado de Gallos Blancos, por más que Cardozo le pone alma, vida y corazón en entrenamientos y partidos.
Ahora hay que ver la forma en que las derrotas las toman algunos técnicos como Tomás Boy, que dirige Monarcas, goleados ayer por los Pumas, que parecen salir de las cenizas con dos victorias al hilo, y como el mismo Vucetich, que no quiere reconocer que su buena estrella está perdida.
En cambio, en el campamento de los Guerreros hay otra vez caras alegres, empezando con la de Benjamín Galindo, que parece irle encontrando el hilo a la madeja, algo que parecía haber logrado cuando tomó el mando aquí, pero que fue cambiando por un tiempo.
Dicen los que están adentro que todo esto del nuevo rostro se está logrando con pláticas y más pláticas que el maestro ha tenido con sus jugadores, especialmente con quienes dirigen el grupo, como son Oswaldo, Ludueña y Juan Pablo Rodríguez.
Y la mejor reacción, después de Oswaldo, la está dando "El Hachita" Ludueña, ahora que sale a la cancha ya como mexicano, apoyado por toda su familia que tanto se ha aquerenciado en estas tierras. Hoy, Emmanuel está hasta corriendo más y dando pases de oro como el que cedió a Suárez para el primer gol.
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