Por lo general Santos Laguna está jugando bien, sin embargo en los últimos partidos, y muy especialmente el del pasado jueves ante Tigres, en el primer tiempo dio muchos pases equivocados, regalándole el balón a los regios, que empezaron revolucionados.
Afortunadamente éstos traían la mira muy chueca, y sus disparos iban por lo general a las tribunas, quizá como regalo a las madrecitas que desde las gradas veían el encuentro. Algo pasó en el vestidor en el medio tiempo porque al regresar a la cancha Santos recuperó el balón y tomó la iniciativa.
Las fallas de algunos silbantes seguirán en esta liguilla, sobre todo en personajes como Francisco Chacón, que no era tan malo hasta que gustó del protagonismo. Ya para terminar el partido, Ricardo Ferreti utilizaba su pizarra para hacer anotaciones.
Y no era de ajustes que tenía que hacer esa noche, sino cómo acomodará a su gente este domingo que vendrá al Corona, donde no hay mañana para el perdedor. Lo bueno es que Benjamín Galindo se ha acostumbrado hacer ajustes en pleno partido, moviendo de posición a varios jugadores.
En Tigres su gran estrella es Lucas Lobos, quien anotó ocho goles, uno menos que Oribe Peralta. Y en su línea media están Carlos Salcido y Damián Álvarez, ambos con capacidad goleadora acompañando a Lobos y a Mancilla, que ha vuelto por sus fueros, así como Juninho.
Por cierto, el equipo más goleado del torneo fue el Atlante con 31 tantos, por lo que ha sido llamado de emergencia para dirigirlo a Ricardo Antonio Lavolpe con la encomienda además de sacarlo de la zona de descenso.
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