Otro joven lagunero está triunfando, y lo está haciendo a lo grande. De él se escucha poco por estos lares y sin embargo está llamado a ser figura, y nada menos que en el toreo, como lo fueron Valente Arellano y más recientemente Arturo Gilio. Nos referimos a Antonio Lomelín.
Hijo de un gran torero, valiente a carta cabal, que escribiera muchas páginas dentro de la fiesta brava y dejara muchos temas para seguir comentándolos. Pues bien, su hijo está convertido por ahora en uno de los más sobresalientes novilleros del país.
Y el principal escenario de sus recientes éxitos ha sido la Monumental Plaza México, ahí donde muchos triunfan y otros fracasan, siendo su última actuación el pasado domingo, donde volvió a entusiasmar a la concurrencia con su valor y facultades.
Imaginamos el lleno que tendría el coso de Torreón el día que haga su presentación Lomelín, porque en la Comarca hay muchos aficionados que siguen extrañando al gran Valente y también a Arturo Gilio, quien de vez en cuando les regala unos capotazos en algún festejo.
En la Plaza México, el joven Antonio Lomelín tiene ya sus seguidores que empiezan a organizarse para acompañarlo donde se presente, así que ojalá uno de estos días lo veamos triunfando en la tierra que lo vio nacer.
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