A pesar de que en Santos Laguna está el mejor preparador físico del momento en el futbol mexicano, se llama Luis Otavio Duarte y es brasileño, algunos jugadores albiverdes acusan ya el cansancio propio de quienes están inmersos en ramas de exigencias mayores.
Ahí tiene el caso de Felipe Baloy, todo un atleta y de gran entrega, que sin embargo en los últimos encuentros se notaba lento y cansado, lo que acusó antes de su lesión el mismo ecuatoriano Christian Suárez.
Afortunadamente Benjamín Galindo tiene banca sobrada, misma que sigue ampliándola dándole oportunidad a jóvenes que de otra manera, con otro técnico difícilmente verían acción. Aquí afortunadamente por ahora hay colchón para hacer experimentos.
Aún cuando cada vez se va alejando más la probabilidad de ir por el quinto campeonato, como se dijo tan pronto se ganó por fin el cuarto. Ya habrá tiempo para intentarlo, pues se ha comprobado que resulta más fácil cerrando en casa.
El que probablemente regrese a la zaga central es Aarón Galindo, aprovechando la ausencia de Baloy, ya que Rafa Figueroa se ganó a pulso su regreso con sus intervenciones llenas de entrega y efectividad.
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