Nacional Violencia Guanajuato Tren Interoceánico fernandez noroña Cuba Suprema Corte

Una vida por los migrantes

De donde viene. Las Patronas identifican de dónde viene el tren con sólo escuchar su sonido.

De donde viene. Las Patronas identifican de dónde viene el tren con sólo escuchar su sonido.

EL UNIVERSAL

"Me da gusto que ya casi no he visto en el periódico notas de migrantes muertos. Me da mucha tristeza cuando las leo, sí me hacen llorar", cuenta Norma, integrante y fundadora de Las Patronas, al tiempo que Julia, Karla, Rosario y dos voluntarias más preparan arroz, frijol y empacan un poco de pan.

Las Patronas son un grupo de mujeres veracruzanas que apoyan con comida a migrantes en su recorrido en los trenes de carga que pasan por la comunidad La Patrona, en el municipio de Amatlán.

Son casi las seis de la tarde en La Patrona, y el grupo de mujeres que atiende el comedor de migrantes se alista para recibir al siguiente tren. Todos los días lo hacen así desde las nueve de la mañana. El primer tren pasó a las 11 de la mañana, pocos viajeros, pero mucha esperanza.

Las Patronas permanecen en alerta, ya que les comunicaron que pasarían dos más de las llamadas "bestias" durante la tarde, una con alrededor de 500 migrantes.

Son 14 mujeres quienes conforman este grupo entre familiares y amigas, todas ellas trabajadoras. Leonila y Norma son las fundadoras; Bernarda, Rosa, Clementina, Toña, Victoria, Julia y Karla forman parte de Las Patronas. "Empezamos a dar la comida así, pero no nos imaginamos que creciera a tal grado; ahora no sólo damos pláticas a los migrantes, también a chavos de universidades que nos han invitado y que gracias a ellos hemos recibido apoyo", explica Norma.

 DESDE HACE 17 AñOS BRINDAN AYUDA

Doña Leonila Vázquez tuvo 12 hijos, seis de ellos mujeres, todas "patronas". Hoy son tres generaciones de mujeres, que desde hace 17 años emprendieron esta labor.

"De pequeña no venía al tren, nada más ayudaba a recoger las botellas para el agua o en la cocina, hasta que un día se paró y todas vinimos corriendo. Esa fue la primera vez, casi ni les pude dar, pero luego me enseñaron", platica Karla, la más joven de la organización.

Las Patronas identifican de dónde viene el tren con sólo escuchar su sonido. "Viene de arriba, hay que estar atentas al siguiente". Cuando es tiempo, se acercan con una carretilla llena de botellas de agua, bolsas con pan, arroz, frijol o atún, así como con algo de ropa. El alimento es donado por empresas, mercados o gente que acude a visitarlas. Ellas se rotan cada día para cocinar la comida que entregarán a los migrantes.

En las vías se tiene que estar atento, puede ser que sólo pasen uno o dos trenes por día. En esta ocasión pasarán tres: uno a las 11 de la mañana, otro a las siete de la noche y el último a las nueve. El día anterior pasó uno a las 12, pero contenía materiales químicos; no iban pasajeros.

Cuando se acerca el tren, se debe estar atento porque son segundos para dar las provisiones a los migrantes, centroamericanos principalmente, que viajan en el tren: "En esa 'bestia' nadie duerme", dice doña Leonila viendo el tren a lo lejos.

En ocasiones, desde la estación de Tierra Blanca les informan la hora a la que "La Bestia" pasará, incluso, algunos maquinistas bajan la velocidad para que las mujeres puedan dar con mayor facilidad los víveres.

 'EL PUEBLO DE LA SALVACIóN'

Para describir este fenómeno migratorio basta con escuchar la canción que le compusieron a estas mujeres veracruzanas:

"Salve su vida en La Patrona si va usted en el tren de paso. Si va usted en el tren de paso salve su vida en La Patrona. Ahí le avientan su comida si usted extiende bien los brazos. Si usted extiende bien los brazos ahí le avientan su comida... La Patrona es la esperanza del migrante en su camino. Del migrante en su camino ese pueblo es la esperanza."

"Yo tenía cinco días que no comía y no dormía, aquí me apoyaron. Yo para atrás ni para tomar vuelo. No puedo fallarle a estas mujeres que me han ayudado", narra Wilfredo Ramírez, migrante hondureño.

Alrededor de 600 viajeros recorren diariamente las vías veracruzanas, comenta Norma mientras recuerda que cuando empezaron eran menos de la mitad. Estima que 80% de ellos son hondureños, el otro 20% está compuesto por guatemaltecos, salvadoreños y mexicanos.

"Uno les da de comer, pero hay gente que dice: 'ahí vienen los huevones, que se vayan a su país esos del tren', pero sólo el de arriba juzga. Nosotros damos de comer parejo, que vamos a estar preguntando".

Leonila tiene 75 años de edad, ha pasado su vida en esta comunidad y asegura que "yo de aquí no me muevo, aquí moriré cuando Dios diga".

De carácter alegre, con una memoria llena de anécdotas sobre su labor, Leonila no para durante el día. De físico delgado, trato dulce y platicadora, para ella no hay días libres, todos los días pasan migrantes: "A la una me levanté y ya nada más estuve ideando, 'que nos falta esto, que este compromiso'", narra.

Es la fundadora de Las Patronas y abuela de muchas de ellas. Cuenta que le gusta el campo, desde los 12 años siembra: "Antes nos cooperábamos para hacer el arroz, el frijol, pero hoy nos traen costales de 25 kilos. Ya no compramos".

Con agenda en mano, Norma coordina los eventos que del grupo, vigila el rol diario de la cocina y la limpieza esté bien, está al pendiente de quién llega y por qué, además cuida el funcionamiento del comedor.

"Nosotros no elegimos ser Las Patronas, mi idea siempre fue ayudar a la gente y hoy me doy cuenta de que sólo es pedir a Dios. Somos una familia, y como tal hay reglas para que todos cooperemos", afirma.

 NUEVO ESPACIO

Las condiciones donde trabajan han cambiado con los años. Al inicio la labor era más improvisada, entre fogones y corrales de gallinas.

"No había dónde cubrirse de la lluvia, esa parte no estaba -señalando los fregaderos-. Es agradable ver el cambio, más que nada por todo lo que hacen", narran Arturo, Indira y Antoaine, estudiantes de la UAM.

El sábado 3 de marzo se inauguró un nuevo espacio para el trabajo de Las Patronas, un comedor donde también se acogerá a voluntarios que acudan a la comunidad.

El grupo de mujeres veracruzanas ha recibido reconocimientos por parte de comisiones estatales de Derechos Humanos, fundaciones extranjeras e, incluso, su historia ha llegado a hacerse en documentales.

Las Patronas afirman que mientras tengan vida y salud ahí estarán. Norma dice que si un día se acaba la migración buscarán a quién ayudar.

Leer más de Nacional

Escrito en:

Comentar esta noticia -

Noticias relacionadas

Siglo Plus

+ Más leídas de Nacional

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

Videos más vistos semana

De donde viene. Las Patronas identifican de dónde viene el tren con sólo escuchar su sonido.

Clasificados

ID: 716963

elsiglo.mx