Francia y España exhortaron el miércoles a sus socios de la eurozona a que apliquen rápidamente el plan de rescate para los bancos españoles, a fin de aliviar la preocupación de que el país pueda necesitar un rescate a toda la economía nacional.
En junio, los 17 países que usan el euro acordaron prestarle a España hasta 100,000 millones de euros (121,000 millones de dólares) para salvar a sus bancos, sobre los cuales pesa una carga de deudas incobrables tras el colapso de la llamada burbuja del ladrillo en 2008.
El acuerdo, sin embargo, sólo acrecentó las preocupaciones sobre el endeudamiento de todo el país, ya que el gobierno inicialmente tendrá que reembolsar esos préstamos si los bancos no pueden hacerlo.
En consecuencia, los inversionistas exigen rendimientos más altos de los bonos soberanos españoles, que el gobierno subasta para recaudar fondos.
Para resolver ese problema, los ministros de la eurozona acordaron dar los préstamos directamente a los bancos españoles, pero sólo después de que se cree un regulador de la banca de toda Europa. Eso podría tomar meses, incluso años. Francia y España dijeron el miércoles que se deben acelerar las gestiones para que el organismo quede completado antes del final del año.
"La pronta implementación de este programa de asistencia financiera es esencial para restaurar la confianza y las condiciones para el crecimiento", dijeron el ministro de Economía y Competitividad de España, Luis de Guindos, y el ministro de Economía y Finanzas de Francia, Pierre Moscovici.