Dejar que el teléfono suene en plena corte es una mala idea. Contestarlo puede ser mucho peor.
Un hombre en Irlanda del Norte, que estaba observando un juicio civil, recibió una breve sentencia a prisión luego que su celular sonó en la corte. El juez le dijo al hombre que lo apagase, pero en lugar de ello el hombre lo contestó y tuvo una corta conversación.
El juez le ordenó a Paddy Sweeney pasar dos horas tras las rejas y le impuso una multa de 200 libras (322 dólares) por interrumpir ex profeso los procedimientos de la corte en Londonderry, la segunda ciudad en importancia en Irlanda del Norte.
Sweeney pudo haber sido condenado a un mes de prisión y una multa de dos mil 500 libras (cuatro mil 5 dólares).