Va por su primer premio
Al segundo de los Bichir, Demián, le llamaron así debido a la novela del escritor germano-suizo Hermann Hesse que así se titula.
Hasta los 17 años quería ser futbolista y entrenó en una escuela del América, pero un día su entrenador le dijo que mejor se dedicara a la actuación. Y le hizo caso.
El martes pasado, el actor que alguna vez vivió en Tlatelolco llegó a los cuernos de la luna. Fue nominado al Oscar como Mejor Actor por su trabajo en Una Vida Mejor, donde interpreta a un ilegal en EU.
Hoy por la noche buscará alzarse con el Screen Actor's Guild, donde está nominado por el mismo papel y días después, en los Spirit Awards.
EXPULSADO DEL PARTIDO
"¿Sabes quién es Pelé?", le preguntaron a Demián poco después de terminar un entrenamiento de soccer, deporte de sus amores.
"Sí", respondió el actor.
"¡El jamás tuvo una segunda oportunidad!", contrarremató el director técnico, quien horas antes lo había visto actuar en una obra del Teatro Insurgentes.
Demián entendió la indirecta. Y se alejó de los campos. Ya sabía que la actuación le gustaba, de hecho, cada que podía iba al cine y de regreso a casa, se imaginaba que era el protagonista de Taxi Driver. o de otros filmes.
"Si iba en camión, me imaginaba que yo era uno de los loqueros de Atrapado sin Salida (con Jack Nicholson)", recuerda.
Y con esa idea, a los 22 años tomó su maleta y con apenas tres frases aprendidas en inglés, se fue a EU.
Ahí trabajó hasta en un bar, donde dice, las propinas no eran malas.
"Aunque también es cierto que como nunca he tenido dinero y lo mejor de la vida es gratis, tampoco me preocupaba", señala.
Al regresar a México inició su historia. Luego de breves apariciones en cine, recibió la oportunidad de coprotagonizar Rojo Amanecer y después llevar el rol estelar en Hasta Morir, por la que tiene su único premio Ariel en México.
La televisión no le importa. En los últimos 15 años, únicamente participó en tres telenovelas, todas con Argos, sobresaliendo Nada Personal en 1996.
"Me siento atrapado en el formato, a los 20 capítulos ya no se qué hacer", argumenta.
Demián es alguien que se da el lujo de desairar cosas por buenos proyectos. Basta preguntarle a J.J. Abrams, creador de Lost, a quien le dijo que no para poder hacer la obra Nadando con Tiburones, que se estrenó en marquesinas el jueves pasado.
"Mi objetivo es hacer buenas historias, donde sea", dice.