La visita del Papa Benedicto XVI a México es para "reforzar nuestra esperanza" en estos tiempos en que "nos abruma la oscuridad del pecado, la violencia, la corrupción, la pérdida de valores y la descomposición social, aseguró el cardenal Norberto Rivera en una carta de bienvenida al Santo Padre.
La jerarquía de la iglesia católica también dio a conocer que el Centro de Producción de Programas Informativos Especiales (Cepropie), de la Secretaría de Gobernación, será la encargada de poner al alcance de las televisoras servicios de fibra óptica, unidades terrenas y satelitales, el Inertnational Broadcasting Center en alta definición, booking, play out y de más servicios limpios de cualquier logo o marca, en el cual colaborará también la Conferencia del Episcopado Mexicano.
La llamada cobertura total serán grabados, atendidos, conducidos y transmitidos al público, por primera vez, desligado de alguna cadena de televisión en específico y dotará las imágenes a por lo menos 15 cadenas hasta ahora registradas.
La señal internacional estará a disposición de todos los medios que deseen usar la imagen en vivo, así como el sonido ambiente y en vivo, dijo Luis Carlos Frías.
La CEM prevé que la cobertura será de 18 horas de transmisión en directo e incluirá los eventos públicos de Benedicto XVI, los recorridos y la Vigilia previa a la Santa Misa. Además de servicios alternos como documentales, reportajes, entrevistas y videoclips.
Estas producciones, detalló el responsable de la comisión de la CEM, fueron realizadas por agencias e instancias católicas de México, como Guadalupe Comunicaciones o la OMPE (obras misioneras pontificias episcopales).
Por otra parte, durante la misa dominical, el cardenal Norberto Rivera dio lectura a una carta en la que hace un llamado a los fieles católicos a corresponder la visita del Papa con "nuestra cálida hospitalidad mexicana, haciéndole sentir que nuestra casa es su casa y nuestro corazón está abierto de par en par para albergarle y acoger su mensaje".
Explicó que aunque no vendrá a la Basílica de Guadalupe en la ciudad de México, existe en el Vaticano una predilección por ese Santuario.
Aunque no fue posible que Benedicto XVI lo visite, el cardenal dijo, que la guadalupana será la "anfitriona de esta visita" puesto que "todo México es tierra bendita de Nuestra Señora de Guadalupe".
Indicó que el privilegio en la vista del Papa será "grata y fecunda".
En la homilía el cardenal insistió, una vez más, que el ser humano sólo puede ser entendido como fruto del amor y no como producto del mercado para ser manipulado en laboratorios con fines inconfesables.
Pidió orar para que "termine esta etapa glacial de desilusiones e indiferencias, para que nuestra sociedad no sea un hormiguero que se autodestruye, para que cada uno de nosotros no sea una pasión inútil".