Yordi Rosado. (Notimex)
Una gran multitud se congregó en el restaurante-bar de Yordi Rosado; un negocio de mariscos ubicado al sur de la Ciudad de México, pero a diferencia de otros días, la mayoría no eran clientes que quisieran consumir; eran invitados a una fiesta privada.
"Es impresionante el poder de convocatoria que tienen las redes sociales; tuve la grandiosa idea de invitar a la gente en línea, y se me ocurrió citarlos a las siete de la noche y ya para las seis de la tarde habían más de 100 personas formadas afuera", comenta Rosado.
Algunos de los que desde temprano acudieron a formarse mostraron su malestar, porque exigían su derecho a participar de la celebración del conductor.
"Confieso que se salió un poco de control porque ellos querían entrar, y pues no cabían todos. Les tuve que ir a decir a uno por uno que me disculparan, y a sacarme fotos con ellos. Les dije que esto no era cosa mía, es sólo que los de Protección Civil no me permitirían ingresar tantas personas a mi local", relató Yordi y añade.
"Tengo un teléfono inteligente donde a todos mis contactos continuamente les mando información, un comentario chistoso o un dato interesante, y ahora estoy celebrando que llegué a la meta de tener dos millones de seguidores en el Twitter; así que hice una fiesta para invitar a mis amigos de radio y de televisión".