Inundado. Detrás de José Manuel Serrano estaban las cosechas. Faltaban tres días para recoger la fruta que ahora flota en el agua.
El desbordamiento del río Aguanaval en ejidos de Matamoros y Viesca ya provocó daños en los cultivos.
Faltaban pocos días para que se levantara el melón en áreas sembradas que se encontraban en las cercanías de los ejidos Petronilas y Nuevo Reynosa, de los municipios de Matamoros y de Viesca, respectivamente.
Son más de 500 hectáreas de melón las que los productores estiman que se perderán únicamente en ejidos de Viesca como Nuevo Reynosa, Saucillo, Gabino Vázquez, La Noria, Emiliano Zapata, Venustiano Carranza y Bilbao y en ejidos como Petronilas, San Francisco del municipio de Matamoros.
José Manuel Serrano Valadez, productor de melón, perdió sus 20 hectáreas que sembró. “Para sembrar una hectárea se necesita una inversión de más o menos 70 mil pesos, imagínese cómo estamos todos, además toda la gente de estos rumbos trabaja en esto, en la colecta”, dijo el productor.
Otros productores aseguraron que se perdieron también 150 hectáreas de espiga. Sembrar una hectárea de espiga requiere de una inversión aproximada de 15 mil pesos. “Todos estamos muy tristes, muy preocupados, a ver, simplemente mis hijos hoy no han almorzado, qué les doy? si yo trabajo recogiendo el melón”, dijo Elizabeth Bautista, del ejido Nuevo Reynosa, quien es el sostén de su familia.
Tiene tres hijos de 12, 10 y 5 años de edad. “No sé qué vamos a comer, qué vamos a hacer de ahora en adelante”. Para el señor Ignacio, del ejido El Refugio, es indispensable que el Gobierno del Estado los apoye luego de esta contingencia porque ninguno de los pobladores podrá trabajar estos días y tampoco podrán sembrar inmediatamente.
“Todos trabajamos en el campo y el campo está inundado, las cosechas se perdieron, vimos los melones flotando, algunos cuantos pudieron rescatar algo, pero la mayoría se perdió, vamos a necesitar apoyo en alimentos porque qué vamos a comer?”, cuestionó.