No ve. El embajador de Siria ante la ONU en Ginebra, Faysal Khabbaz Hamoui, se tapa la cara durante la sesión del Consejo de Derechos Humanos (CDH), en la sede de las Naciones Unidas en Ginebra.
Estados Unidos, Turquía y Catar persuadieron al principal organismo de derechos humanos de la ONU para que sostenga otro debate urgente sobre la guerra civil en Siria, la primera sesión de esa naturaleza en más de un año, al tiempo que los diplomáticos incrementaron la presión internacional el lunes para que los responsables del asesinato de miles de civiles rindan cuentas.
El presidente del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Remigiusz Henczel, dijo que el debate se llevará a cabo el miércoles, y funcionarios indicaron que ya comenzaron las negociaciones en torno a una resolución centrada en la violencia en la ciudad siria de Qusair, cerca de Líbano.
Este sería el segundo debate urgente del Consejo desde marzo de 2012. Sin embargo, también ha celebrado cuatro sesiones especiales sobre el conflicto en Siria entre marzo de 2011 y junio de 2012.
Además, se ha hablado de otra resolución que podría ser adoptada hacia el final de la sesión del Consejo, de tres semanas de duración, que implica un posible intento de limitar la participación de Siria en las reuniones del Consejo de 47 naciones, del que no es miembro formal.
Este ha aprobado nueve resoluciones anteriores sobre Siria que buscan acabar con las olas de asesinatos, violaciones, torturas, bombardeos de civiles y otros horrendos abusos que han sido cometidos durante la creciente catástrofe en Siria, así como fincar responsabilidades por todo ello.
Tropas sirias ganan terreno
Las tropas sirias ganaron terreno el lunes en una ofensiva de nueve días contra una ciudad clave controlada por los rebeldes, y una corresponsal de la televisión siria que cubría los combates murió a consecuencia de un disparo, reportaron los medios estatales y un grupo que apoya a la oposición.
Los combates prosiguieron mientras ministros del Exterior de la Unión Europea se reunieron en Bruselas para tratar de superar las divisiones sobre la relajación de un embargo de armas, una medida que permitiría envíos de armas a los rebeldes que luchan contra el presidente sirio Bashar Assad.
En París, el secretario de Estado John Kerry, de Estados Unidos, y el ministro ruso del Exterior Sergey Lavrov intercambiaron información actualizada sobre sus esfuerzos para iniciar conversaciones para la paz en Siria durante una conferencia internacional en Ginebra el mes próximo.
El régimen de Assad ha dicho que en principio está dispuesto a participar en las conversaciones, mientras que la fracturada oposición política de Siria aún mantiene debates internos al respecto.